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issue
92
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enero/marzo
2000
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LUZ PÚBLICA SOBRE
DAVOS
Davos, una remota estación de esquí en
Suiza, se convierte cada enero en aldea
global al celebrarse allí la reunión anual
del Foro Económico Mundial (FEM). Los
principales ejecutivos de las mayores
empresas del mundo se reúnen en privado con
políticos para darle un impulso más a sus
programas de liberalización del comercio y
apertura de mercados. Este año acudieron a
Davos un número sin precedentes de ONGs con
el propósito de criticar el carácter
antidemocrático y nada transparente del
Foro y concientizar al público en general
sobre la importancia de esta reunión para
el mundo.
¿Qué es el FEM?
El Foro Económico Mundial es una fundación
dedicada a impulsar la globalización
económica y financiera. Sus miembros son
las mil empresas más grandes en el ámbito
mundial así como dirigentes de los grandes
medios de comunicación, expertos
científicos y económicos, académicos y,
desde luego, los decisores de algunos
gobiernos clave y las principales
instituciones internacionales. Participar
es costoso y la admisión es limitada a fin
de asegurar una atmósfera íntima. Las
reuniones se llevan a cabo sin ningún tipo
de legitimidad democrática, lejos del
escrutinio y debate públicos y con muy
escasa transparencia.
En el pasado, las reuniones del FEM
sirvieron para dar impulso tanto al
lanzamiento de la Ronda Uruguay del GATT
como al Tratado de Libre Comercio de
Norteamérica. Además, el Foro publica un
"Informe Anual de Competitividad Mundial"
que califica a los países con el objeto de
facilitar la decisiones de inversión de
empresarios y financistas.
Davos 2000: A la sombra de Seattle
La reunión anual de este año agrupó a más
de tres mil dirigentes empresariales,
representantes de medios de comunicación y
políticos. Los principales ejecutivos de
Novartis, McDonalds y Shell, entre otros,
se codearon con algunos de los líderes más
poderosos del mundo, incluyendo a Clinton y
Tony Blair en cientos de sesiones de
trabajo y reuniones privadas en las que se
discutieron temas de importancia
global.
Este año, las ONGs estaban decididas a
enfocar sus reflectores sobre esa
importante reunión. Varios grupos de Amigos
de la Tierra se sumaron a otras ONGs en
Davos con la esperanza de lograr que el
mundo se diera cuenta del carácter nada
transparente de las discusiones de esa
élite. Según Andrea Durbin de AT Estados
Unidos, "Los asuntos públicos deben ser
discutidos en foros públicos en un espíritu
de franqueza y participación, haciendo
lugar para el debate y el planteo público
de las discrepancias".
AT Suiza, AT Estados Unidos, la
Declaración de Berna y la Globalization
Challenge Initiative aprovecharon la
oportunidad para lanzar la iniciativa "Luz
pública sobre Davos " con el objeto de
presionar por más espacio democrático en el
foro para que los grupos sociales que están
pagando el precio de la globalización
puedan ser escuchados. Entre los que
alzaron sus voces tanto dentro como fuera
de la reunión se contaban activistas de AT
de tres países. El presidente de AT Estados
Unidos, Brent Blackwelder, intervino en
varios paneles de la exclusiva reunión,
mientras que Andrea Durbin (AT Estados
Unidos), Tony Juniper (AT Inglaterra, Gales
e Irlanda del Norte) y Miriam Behrens (AT
Suiza) estuvieron en las calles de Davos,
hablando con la prensa y participando en
las manifestaciones.
Como la reunión anual del FEM en Davos fue
el primer encuentro de alto nivel después
de Seattle, el tema principal fue el futuro
de la Organización Mundial de Comercio. El
jefe de la OMC, Mike Moore, confirmó junto
con muchos dirigentes del mundo su deseo de
iniciar cuanto antes una nueva ronda de
negociaciones de liberalización comercial,
al tiempo que ratificaron la agenda del
libre comercio con apenas algunas
referencias vagas a inquietudes sociales y
ambientales.
Lamentablemente, el FEM no aprovechó la
oportunidad para recapacitar sobre las
políticas económicas después del fracaso de
la Ronda del Milenio en Seattle. En lugar
de generar "Nuevos comienzos", como
anunciaba el título de esa reunión anual,
el foro sólo recalentó muchas viejas
recetas. Brent Blackwelder de AT Estados
Unidos extrajo la siguiente conclusión:
"Mientras las políticas económicas se
definan en reuniones exclusivas y de élite
como el FEM, la oposición a la
globalización económica seguirá aumentando
en todo el mundo."
Miriam Behrens, AT Suiza
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