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- Info
s972021
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issue
97
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abril/junio
2001
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SAQUEO BAJO
TIERRA
Los pueblos Aborígenes se oponen a la
minería de uranio en Australia
A comienzos de 1996 triunfó en las
elecciones australianas una coalición
conservadora. En un país que contiene,
según estimaciones, el 35% de las reservas
de uranio del mundo, el nuevo gobierno
federal estaba ansioso por aumentar la
minería de uranio, que en años anteriores
había estado restringida debido a la
oposición de los indígenas y las
comunidades.
Esa política augura un choque frontal del
gobierno con los grupos ambientalistas y
muchos dueños aborígenes ancestrales. La
primera nueva solicitud de licencia minera
fue para un lugar llamado Jabiluka, y la
lucha permanente en torno a si se debe
explotar o no esa región es uno de los
problemas ambientales y de derechos humanos
más importantes para Australia.
Jabiluka, situada en el remoto Territorio
Norte, está rodeada por el Parque Nacional
Kakadu, el más grande de Australia, pero
legalmente no forma parte de él. La región
es sumamente significativa por sus valores
tanto naturales como culturales, y uno de
los menos de 25 lugares consagrados por la
UNESCO como Sitio de Patrimonio
Mundial.
Biodiversidad asombrosa
La región de Kakadu es ampliamente
reconocida porque alberga un alto valor de
conservación en biodiversidad. Es el
hábitat de 21 de las 29 especies de mangle
australiano, más de 900 especies de
plantas, un tercio de las especies de aves
de toda Australia, un cuarto de los peces
de agua dulce de la nación, más de 100
especies de anfibios y reptiles y alrededor
de 10,000 especies de insectos.
Los vastos humedales de Kakadu están
incluidos en la lista de Ramsar y contienen
el campo de cría tropical de aves acuáticas
más rico del mundo. Los sistemas fluviales
dominantes han creado enormes llanuras
anegadizas, pantanos, estuarios, manglares
y esteros. La elevación de piedra caliza de
la meseta de Arnhem Land asoma sobre las
llanuras anegadizas y el efecto general es
impresionante.
Hogar dulce hogar
Pero Kakadu es mucho más que un
ecosistema natural notable. La región es
además el hogar de pueblos indígenas que se
estima que tienen las tradiciones
culturales continuas más extensas del
mundo. En esa zona hay más de siete mil
muestras de arte rupestre, con más de
400,000 pinturas que tienen importancia
activa para los aborígenes locales, cuyas
prácticas culturales se mantienen fuertes.
Igual que el resto de Australia, Kakadu
siempre ha sido y siempre será territorio
Aborigen.
El pueblo Mirrar es dueño ancestral de la
región en la que se sitúan tanto la
propuesta mina de Jabiluka como la mina de
uranio Ranger, que ya existe. Su derecho
sobre esas tierras ha sido reconocido
también en el derecho no-Aborigen, con una
declaración hecha en 1982 por el
Comisionado de Tierras Aborígenes, que
describe a los Mirrar como poseedores de
"afiliaciones espirituales comunes con
lugares del territorio, que imponen al
grupo una responsabilidad espiritual
primaria por esos lugares y el territorio".
La decisión del pueblo Mirrar de oponerse a
la mina de Jabiluka se basa en su
compromiso con la defensa del territorio y
la cultura, y los ha colocado al frente de
una campaña de gran magnitud, tanto en
Australia como en el mundo entero.
Derechos ambientales, culturales y
humanos
Un rasgo clave de la campaña contra la
mina ha sido vincular las preocupaciones
por derechos ambientales, culturales y
humanos. Esto queda claro en una
declaración del pueblo Mirrar sobre los
impactos de Jabiluka:
"Una nueva mina hará que nuestro futuro no
tenga ningún valor, y destruirá más de
nuestro territorio. Nuestro futuro depende
de que nuestra cultura conserve su fuerza.
No tenemos ningún deseo de ver más tierras
desgarradas y más intrusiones negativas en
nuestras vidas. Tenemos que enfrentar las
intrusiones masivas que el desarrollo trae
a nuestros territorios. Nuestra prioridad
es proteger nuestra tierra, y al hacerlo
proteger a nuestro pueblo y nuestro
futuro".
Los Mirrar han vivido con la realidad de
la minería de uranio en su territorio por
más de dos décadas, y hablan por
experiencia directa. La campaña contra la
mina sigue siendo creativa y dinámica, y se
ha desarrollado una estrecha cooperación
entre los dueños aborígenes ancestrales y
grupos ecologistas regionales, nacionales e
internacionales.
En Australia han habido numerosas
iniciativas legales y políticas, así como
fuertes campañas centradas en las compañías
involucradas en ese impopular proyecto. El
Parlamento Europeo aprobó una resolución
contraria al desarrollo de la mina, y su
impacto sobre los excepcionales valores y
características de Kakadu sigue siendo
estudiado por el Comité del Patrimonio
Mundial. Un gran bloqueo de acción directa
no violenta en que participaron más de
cinco mil personas y que produjo más de 500
arrestos, formó parte de la campaña
continuada que ha hecho de Jabiluka una
palabra común en Australia y llamado la
atención de todo el mundo.
Victorias de la Campaña
La resistencia del pueblo Mirrar al
proyecto, unida a la oposición de la
mayoría de la comunidad australiana e
internacional, provocó la detención del
trabajo en la polémica mina desde
septiembre de 1999. Considerando que
Jabiluka debía iniciar la producción
comercial en el 2000, esto es una verdadera
demostración de la importancia de la
movilización comunitaria y los esfuerzos de
muchas personas que apoyan los derechos
indígenas y un futuro sin amenazas
nucleares.
Amigos de la Tierra ha reconocido
claramente la importancia de este problema,
y la decana de los dueños ancestrales
Mirrar, Yvonne Margarula, recibió el Premio
Ambiental de ATI en 1998. AT Australia ha
desempeñado un papel importante en la
campaña como uno de los principales
organizadores de la protesta, y otros
grupos miembros de AT han publicitado el
conflicto por todo el mundo. AT Inglaterra,
Gales e Irlanda del Norte ha tenido un
papel importante y necesario presionando al
gigante minero Rio Tinto.
La minera Rio Tinto, radicada en Londres,
es desde agosto del 2000 el principal
accionista (68 %) de la Energy Resources of
Australia (ERA). Como consecuencia de las
fuertes presiones tanto en Australia como
en Inglaterra, recientemente Rio Tinto
declaró que ellos no apoyan el desarrollo
de Jabiluka "a corto plazo". Eso es algo
positivo, pero no es suficiente. AT
continúa pidiendo que Rio Tinto se
comprometa a no desarrollar ni vender ERA o
Jabiluka, y a iniciar en cambio un proceso
para hacer de la concesión mineral de
Jabiluka parte del Parque Nacional de
Kakadu, bajo administración conjunta del
pueblo Mirrar.
Hasta ahora nuestros esfuerzos han
detenido Jabiluka, y ahora juntos tenemos
la oportunidad de detener la destrucción de
las aspiraciones indígenas, del medio
ambiente y de nuestra visión de un futuro
más seguro y más sensato.
Dave Sweeney
ha estado
fuertemente involucrado en la campaña para
detener Jabiluka y se desempeña como enlace
internacional para AT Australia.
Por más información sobre Jabiluka,
visita: www.foe.org.au,
www.acfonline.org.au, www.mirrar.net y
www.sea-us.org.au
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