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- Info
s9730
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issue
97
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abril/junio
2001
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¿HACER SUSTENTABLE
LA GLOBALIZACIÓN?
Río+10: el desafío que tenemos por
delante
¿Sin tema en Johannesburgo?
En la primera reunión preparatoria
celebrada en Nueva York del 30 de abril al
2 de mayo, fue imposible ponerse de acuerdo
en algún tema importante para la Cumbre Rió
+ 10, que tendrá lugar en Johannesburgo en
septiembre de 2002. Los países del G-77 y
China afirmaron que los temas debían ser
decididos "de abajo hacia arriba", a través
de las discusiones nacionales y regionales
que se llevarán a cabo en los próximos seis
meses. En vista de la situación de desorden
y falta de apertura en muchos de esos
procesos regionales (incluyendo el
europeo), no parece haber perspectivas de
lograr ningún tipo de dinamismo en torno a
temas clave para la Cumbre.
La preocupación del G-77 por las
iniciativas "de abajo hacia arriba" perdió
credibilidad debido a intentos hechos desde
su interior por bloquear la participación
de algunas ONGs en la Cumbre. Egipto y
China, en particular, trataron de conseguir
un veto sobre las ONGs a las que se les
permitiría acreditarse. La tentativa
fracasó, pese a que las decisiones tomadas
(disponibles en www.un.org/rio+10)
destacaban que en la Cumbre habrá muy poco
tiempo y por lo tanto las contribuciones de
la sociedad civil deberán mantenerse
breves.
También se plantearon inquietudes sobre la
disposición geográfica de las sedes de la
Cumbre, propuestas por el gobierno
sudafricano. Después de un enorme evento
inaugural, la Cumbre se realizaría en tres
centros de conferencias situados a por lo
menos 25 Km. de distancia entre sí.
Sectores importantes, incluyendo a los
empresarios, que tienen miedo de perder el
acceso al evento oficial, trataron de
conseguir que los temas se asignaran a los
tres edificios en lugar de dividir las
sedes entre gobiernos, empresarios y ONGs.
El gobierno de Sudáfrica tomó en cuenta esa
inquietud y pensará otro poco sobre cómo
impedir la "guetización" de los principales
grupos.
Aun cuando no se adoptaron formalmente
temas de importancia, todos los gobiernos
presentes hablaron de problemas similares.
"Hacer sustentable la globalización" fue la
frase que salió de la boca de la mayoría de
los delegados, y muchos de los interesados
utilizaron la misma terminología. La
mayoría de los oradores se mantuvieron
vagos sobre qué significaría eso en la
práctica y, por lo menos en la comunidad de
las ONGs, hubo gran interés por el
documento "En Pos de Economías
Sustentables" de AT. Además quedó claro que
ninguna otra red de ONGs intentará cubrir
la agenda de comercio como AT lo hace y
piensa hacerlo en los preparativos para
Río+10.
Los empresarios se infiltran
La responsabilidad pública de las
empresas será otro tema importante,
especialmente porque la primera Reunión
Preparatoria confirmó el temor de que los
empresarios utilicen la Cumbre para
presentarse como la (única) solución para
los problemas globales. La industria
alemana, célebre por haber apoyado el
apartheid y por su responsabilidad por los
altos índices de cáncer cerca de las
plantas fabriles automotrices en Puerto
Elisabeth, por ejemplo, tuvo la audacia de
destacar su "relación histórica sustentable
con Sudáfrica". Las exposiciones de las
mejores prácticas, algunas de ellas con
definiciones vagas o dudosas de lo que es
"mejor", serán una característica
importante de la Cumbre.
Sudáfrica anunció también que quiere
utilizar elementos de una exposición
infeliz que Canadá trató de iniciar para la
reciente IX Sesión de la Comisión para el
Desarrollo Sustentable (CDS-9). Elementos
de esa exposición describían la energía
nuclear como "sustentable".
Instituciones Ambientales Globales
Un tercer tema importante es el futuro
de la arquitectura institucional para la
sustentabilidad. Algunas delegaciones,
especialmente la de Estados Unidos,
pusieron en duda que la CDS tuviera algún
papel en el futuro, utilizando la
desilusión general después de la sesión de
la CDS-9 para cuestionar la legitimidad del
multilateralismo verde. Pero la discusión
principal se concentró en el futuro papel
del Programa de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA), debate que pareció
silenciar cualquier conversación sobre una
Organización Mundial del Medio Ambiente
(véase LINK 96, p. 22). Hubo una unidad
sorprendente en torno a la necesidad de
fortalecer al PNUMA, y gran apoyo a la idea
de garantizar que la institución esté mejor
equipada desde el punto de vista
financiero.
En Nueva York hubo también amplio espacio
para intercambios entre ONGs. La
contribución sin par de ATI sobre
alternativas a la globalización neoliberal,
la equidad global y la responsabilidad
pública de las empresas fue reconocida por
representantes de muchas otras ONGs. Pero
será muy difícil para nosotros como red
hacer que esos temas pesen realmente en lo
que por lo demás no es todavía una
discusión internacional muy inspiradora
sobre el futuro de la sustentabilidad.
Daniel Mittler
, Coordinador
ATI Rio+10, AT Alemania
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