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Amigos de la Tierra Argentina: STOP HARVARD! - Recorrido por la provincia de Corrientes y testimonios de los pobladores afectados por los monocultivos forestales

En el marco de la campaña STOP HARVARD, y para visibilizar la destrucción ambiental y social que la universidad estadounidense está provocando en nuestro país, viajamos a la provincia de Corrientes a recorrer el lugar y a escuchar la voz de los que conviven diariamente con la realidad de las plantaciones de pinos y eucaliptus.

La Colonia de Montaña, departamento de San Miguel, provincia argentina de Corrientes, contó por cientos de años con miles de hectáreas cubiertas con bañados y tierras fértiles para la producción de alimentos y el pastoreo de animales. Sin embargo, en menos de una década, los monocultivos de pinos y eucaliptus se apoderaron del horizonte.

Adrián Obregón, oriundo de Montaña -según la historia así llamada por ser territorio de un bandolero con ese nombre-, es representante de las Organizaciones de la Agricultura Familiar de Corrientes. Con su amena compañía recorrimos los caminos de la Colonia, visitamos vecinos y escuchamos historias populares. Tristemente,  también nos encontramos de cerca con el avance de las forestales pues a menos de un kilómetro de la chacra de Adrián, siguiendo el  camino que va a la escuela primaria y jardín, los campos de la Universidad de Harvard –empresa Las Misiones S.A.- lucen su uniformado ejército verde.

Pero eso no es todo. Ya de regreso al pueblo, a caballo, y por un camino que hasta hace setenta años todavía era laguna, estuvimos a menos de 50 metros de nuevas pequeñas plantaciones de pino y eucaliptus: “son de los empleados de Las Misiones –cuenta Adrián-  las plantaciones también están adentro de la colonia, entre la gente.”

Aquí compartimos su relato sobre cómo el negocio de la forestación deja a los pobladores históricos -que hablan guaraní como primera lengua y conviven con el ecosistema de una manera integrada y simple-,  sin agua subterránea, caminos transitables, acceso a la salud, la educación y sus modos de vida tradicionales.

"El tema de los pozos de donde consumía agua la población, y en mayor parte todavía lo están haciendo, de hace un tiempo se tiene que venir profundizando mas los pozos, pozos que tenían 5 metros de profundidad hoy están llegando a los 12 metros, tal vez un poco más en algunos lugares. Todo esto es por causa que viene avanzando sobre las colonias las plantaciones de pinos y eucaliptus que consumen muchísimo líquido.


Se secan los pozos, les joden la producción porque no produce lo que tiene que producir la tierra por resecamiento, ni te hablo en tiempos de seca, en tiempos de seca directamente no se levanta más nada

Hasta ahora seguimos con el mismo tipo de producción, pero hay cosas que se dejaron por falta de estabilidad como el tabaco, y lo otro es el algodón. Eso dejó de producir la gente por falta de precios, en las comercializaciones siempre están los intermediarios que son los que se quedan con la ganancia y el productor se queda con el trabajo, y con deudas muchas veces también.


Esto de los pinos, están acá por falta de políticas para el sector de la agricultura familiar, de los pequeños productores; entonces los gobiernos promocionan las forestaciones que son subsidiadas por el estado nacional. Lo que hacen los gobiernos provinciales [es] que no se fijan en donde se tiene que plantar o promocionar este tipo de cultivo, no hay un ordenamiento, no se respeta la parte humana.


(…) Lo que le molesta mucho a la gente, [es] que cuando salen a mirar por ahí ya no es como antes, se veía lejos… ahora salís y ya tenés en la cara una plantación de pinos o de eucaliptus.


Este camino estaba un poco peor hace un año o dos. Se rellenó un poco. Y no están pasando tantos camiones ahora. Cuando empiezan a pasar los camiones con carga de madera, esto es un desastre, cae una gota y esto es intransitable. Cuando está el camino feo, -ya que ni siquiera tenemos una sala de primeros auxilios en las colonias, la única que tiene es la colonia del Caimán, en esta zona no hay-, cuando se enferma uno tiene que llamar al hospital para que manden la ambulancia y con el mal estado del camino no entran. O cuando uno necesita de la policía, si está feo el camino, tampoco entran. [No hay acceso a la salud ni a la seguridad], y de justicia ni hablar!


[Y también afectan la educación] Los días lunes los chicos que van a la EFA o entre semana los que hacen la secundaria y van al pueblo, se van a la mañana y vuelven al mediodía. Con el camino así el vehículo que los transporta no entra.


Hace un par de años atrás cuando estaban sacando madera del lado de donde ahora es la empresa Las Misiones, de los campos de Harvard, en esta parte había cuatro, cinco, seis camiones, uno atrás del otro, porque se quedan en la arena y empiezan a tirar y ahí es donde rompen todo.


Después de una lluvia si no pasa la moto niveladora en una semana o dos tres días… esto pasa los 30 cm,  un auto chico se queda empantanado en la panza." (Audio 1)




"[En Las Misiones] son contratistas. Ahí en esa empresa no tienen o si tienen muy pocos trabajadores o empleados directos, son todos tercerizados. Los contratistas subcontratan a los empleados. Contratan empresas que hacen servicios rurales, o sea, trabajos rurales, todo lo que tenga que ver con el sembrado y esas cosas.


Esto en otro tiempo en esta fecha estaba lleno de maíz, en todos los campos. Lo que pasa es que mucha gente que vivía de esto se tuvo que ir, algunos vendieron, otros se quedaron algunos familiares viviendo en los lotes, pero la mayoría se tuvieron que deshacer de sus lotes, y una vez que se van, ya no les interesa más que pasa con los lotes.


La gente guarda sus semillas, a veces por razones climáticas por ahí faltan semillas, por ahí les agarran muy temprano las heladas, o por alguna inundación, se pierde un poco la semilla porque se pudren. Ahora nos estamos arreglando bastante bien. También en la seca se pierde mucho el tema de la semilla. Por ahí hay algunos que quieran dar más volumen a su producción, compran. Ahora lo estamos consiguiendo por acá, antes había que traerlas del lado de Misiones. Se siguen plantando todas las variedades [de semillas] que teníamos.


[Los que no se fueron de sus lotes es porque] todavía seguimos creyendo que la vida está en el campo, uno ama todo lo que es esto, la naturaleza, por eso es que nosotros le seguimos peleando a las plantaciones. Creemos que se puede vivir mejor en el campo, por más que nos falte todo: el acceso a la salud, a la seguridad, a la electrificación.


Ahí hay un cable de media tensión, pero para acceder a eso tenés que comprarte el transformador. Y un pequeño productor, para tener 8 mil pesos todos juntos, es medio difícil.

Lo que producimos es para autoconsumo y el excedente se comercializa. Ahora la gente está más con el autoconsumo, uno por falta de tierra, si tenés un poquito de animal ya se complica, tenés que darle de comer al animal, tenés que dejarle un cachito para la pastura, pero vamos a ir viendo como nos vamos arreglando, ya le vamos a encontrar la vuelta." (Audio 2)

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