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07/07/2009
Mensaje de la Misión a ATI
Saludos desde Nicaragua, la tierra de Sandino, Rubén Darío y Fonseca donde nos encontramos en una misión de Amigos de la Tierra Internacional, convocada por Vía Campesina, con quienes junto a miles de otras voces, condenamos el brutal golpe de estado perpetrado en Honduras, que recuerda los peores tiempos de los regímenes militares violadores de los derechos humanos, que tanto dolor y sangre han causado en América Latina.
Como miembros de ATI, las personas a quienes se nos ha encomendado esta tarea estamos orgullosas de representar una federación fiel a su misión, principios y valores, que se muestra totalmente comprometida con expresar y materializar solidaridad con los hermanos y hermanas de Madre Tierra que junto a los sectores más empobrecidos del pueblo Hondureño demandan justicia. Es urgente, ante la actitud contumaz de los golpistas, que estemos alertas para proteger las vidas de Juan Almendárez y de todos los miembros de ATI en Honduras y de nuestros aliados del movimiento popular.
Hoy todos y todas en la federación debemos consolidar la unidad y movilizarnos por la defensa de la vida y los derechos de los pueblos, ya que este momento histórico es decisivo para el presente y futuro de este continente, pues en otros países y regiones también se ciernen amenazas de arrebatarle a los pueblos, con la fuerza militar, las conquistas logradas por las luchas populares; luchas que muestran caminos por los que se debe transitar para alcanzar la sustentabilidad y la justicia.
La situación en Honduras está empeorando rápidamente. La negativa de los golpistas a negociar una salida con la OEA muestra su determinación a continuar y profundizar esta injusticia histórica contra la voluntad del pueblo Hondureño y continuar agraviando a la comunidad internacional. Los allanamientos a los hoteles y la persecución a extranjeros que están siendo acusados de adoctrinamiento e instigación a acciones violentas, muestra una ofensiva ideológico-militar contra la solidaridad internacional, que se esta levantando en apoyo al pueblo y las organizaciones del movimiento social hondureño. El análisis que hacemos desde aca indica que debemos continuar buscando la mejor manera de movilizar la solidaridad y el apoyo de forma permanente desde el exterior y al interior de Honduras.
Por el momento continuamos en Managua. Estemos alertas, levantemos las banderas de la solidaridad, creemos un fondo de apoyo a la lucha del pueblo Hondureño, establezcamos las redes de apoyo, no permitamos que la dictadura se enmascare ni que se legitime, exijamos que se corten relaciones diplomáticas con los golpistas.

