Amigos de la Tierra Internacional
Actualización de las negociaciones de la
Organización Mundial del Comercio
Cancún, México, 12 de setiembre de 2003 –
Un nuevo e importante grupo de países en
desarrollo rechazó formalmente ayer (jueves)
las llamadas “nuevas cuestiones” que muchas
naciones ricas querían incluir en la agenda
de Cancún, con lo que las conversaciones de
la Organización Mundial del Comercio (OMC)
quedan pendiendo de un hilo.
El Acuerdo de Doha (1999) dejó claro que
no habría progreso posible en cuanto a las
“nuevas cuestiones” sin el “consenso
explícito” de los 146 países miembros de la
OMC. Ayer, un nuevo bloque de dieciséis
países en desarrollo, a los que se suma la
“comunidad del Caribe” y los Países Menos
Desarrollados (PMD) declararon que no habría
avance en las “nuevas cuestiones”
(inversiones, competencia, contratación
pública y facilitación del comercio) tan
apreciadas por la negociadora en jefe
europea, Pascal Lamy.
Agricultura
El tema más candente de las negociaciones
de Cancún es la agricultura. El jefe de los
negociadores de EEUU, Robert Zoellick, parece
determinado a dividir la recientemente
formada pero creciente alianza de los países
en desarrollo mediante discusiones
bilaterales sobre concesiones simbólicas y
presiones tras bambalinas.
Pero si los matones del comercio de EEUU y
la Unión Europea (UE) tienen éxito y
mantienen las “nuevas cuestiones” en la mesa
de negociaciones, asestarán un doble golpe a
los países en desarrollo, que tienen todo
para perder en el terreno de las inversiones
y poco que ganar en cuanto a agricultura.
Amigos de la Tierra Internacional dijo que
hoy existía una clara posibilidad de que se
rechazaran tanto las “nuevas cuestiones” como
el acuerdo sobre agricultura en beneficio
propio de EEUU y la UE, lo que llevaría las
conversaciones al colapso. Pero la
organización ambientalista declaró que esto
podría ofrecer verdaderos beneficios a los
países en desarrollo al ralentizar el proceso
de liberalización del comercio y crear la
oportunidad de introducir negociaciones
multilaterales que obliguen a los negocios a
proteger el medio ambiente y otorgar derechos
a las comunidades locales.
¿Y ahora qué?
Hasta el momento no existe una clara
dirección en cuanto a la agricultura, con los
principales negociadores trabajando desde
puntos de vista opuestos. Y las negociaciones
bilaterales en marcha significan que todos
los negociadores están trabajando en la
oscuridad, mientras reina la confusión
general.
El presidente de Amigos de la Tierra
Internacional, el salvadoreño Ricardo
Navarro, dijo:
“Los países en desarrollo han puesto un
freno a la rápida expansión de la OMC, y
han hecho bien. La UE y EEUU están montando
un espectáculo en el que se hacen los
buenos, pero a puertas cerradas la presión
continúa. Si las conversaciones colapsan,
será una buena noticia: podría abrir la
puerta a un comercio más sustentable”.
Contactos en Cancún:
Alberto Villarreal +52- 9981 204147
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