amigos de la tierra internacional
boletín de prensa
octubre 14, 2003. bruselas (bélgica) /
londres (gb).
nueva investigación alerta sobre daños
por cultivos modificados
Nuevas y devastadoras investigaciones
publicadas por el Gobierno de la Gran Bretaña
muestran que el polen de semillas de colza
modificadas genéticamente viajan distancias
seis veces mayores que lo que se había
documentado previamente, y que si no se
controlan pueden contaminar por muchas
generaciones los cultivos no transgénicos.
Sus descubrimientos indican también que
algunos cultivos modificados pueden provocar
que algunas especies de aves, como la
calandria, se pueden llegar a extinguir en 20
años en la Gran Bretaña.
El anuncio se produce unos días antes de
que los resultados de algunos de los mayores
y más controvertidos experimentos de cultivos
transgénicos se publiquen el 16 de octubre en
Londres. Algunos reportes de medios han
adelantado que estos experimentos mostrarán
que la colza y la remolacha transgénica dañan
la biodiversidad.
El gobierno de la Gran Bretaña publicó el
13 de octubre los resultados de cuatro
proyectos diferentes (
http://www.defra.gov.uk/news/2003/031013b.htm
), que muestran que:
-
Las abejas pueden tomar polen
transgénico y polinizar colza no
transgénica a distancias mayores de 26
Km.
-
Si la colza no se controla de manera
'rigurosa', la contaminación no caerá por
debajo del 1% en 16 años.
-
Modelos matemáticos indican que los
efectos de la introducción de azúcar de
remolacha transgénica pueden ser
'extremadamente severos', con una rápida
declinación e incluso la extinción de las
calandrias en menos de 20 años'
Es muy probable que estos descubrimientos
intensifiquen el debate sobre las propuestas
de permitir la contaminación transgénica de
semillas convencionales y la co-existencia de
transgénicos, productos convencionales y
productos orgánicos. Los estados miembros de
la UE habrán de votar este mes sobre las
propuestas de permitir la contaminación
transgénica de semillas.
Adrian Bebb, de Amigos de la Tierra
Europa, dijo:
"Esta investigación muestra que permitir el
crecimiento de cultivos transgénicos en
Europa será la receta de un desastre. Aislar
los cultivos transgénicos, como la colza
transgénica, es virtualmente imposible y
causará una contaminación para muchos años.
La co-existencia entre los transgénicos y los
productos orgánicos o convencionales
simplemente no es posible. Aún más, la
investigación muestra que nuestra vida
silvestre está ya siendo puesta en un riesgo
innecesario, y que se está poniendo en riesgo
de extinción a especies de aves. El público y
el ambiente deben estar antes de los
intereses comerciales de las corporaciones
biotecnológicas".
Para mas información, contactar a:
Adrian Bebb, Amigos de la Tierra Europa
tel + 49 1609 490 1163
Pete Riley, Amigos de la Tierra en Londres
tel + 44 771 2843210
Notas a los editores:
(1) Los resultados de la 'Evaluación a
Nivel de Parcela' (FSE) serán presentados a
las 10:30 (GMT) del jueves 16 de octubre y
publicados por el gobierno de la GB en el
sitio
http://www.defra.gov.uk/environment/gm/fse/index.htm
La Evaluación a Nivel de Parcela para
cultivos modificados genéticamente fue
comisionada por el gobierno británico en
1999, a partir de una hostilidad pública
intensa y preocupaciones de sus propios
asesores en vida silvestre, respecto a los
efectos de introducir rasgos transgénicos de
resistencia a herbicidas. Los cultivos
experimentados fueron la colza oleaginosa, el
maíz y remolacha, de Bayer, y la remolacha de
Monsanto. Todos estos cultivos están
modificados para resistir los herbicidas
propiedad de las empresas respectivas. La
industria biotecnológica tiene la obligación
legal de hacer llegar los resultados de estas
pruebas a cualquier país europeo donde hayan
solicitado la comercialización del cultivo.
Para la colza y la remolacha dulce y la
forrajera sería Bélgica, para la remolacha
forrajera sería Dinamarca y Alemania, y para
el maíz, Francia.
Estos experimentos fueron muy
controvertidos, y crearon enojo entre las
comunidades en la Gran Bretaña. En
particular, no se estableció ninguna
obligación para proteger a los granjeros
vecinos o a los apicultores de la
contaminación transgénica, ni se tomaron en
cuenta los puntos de vista de la gente de la
región. Consecuentemente, los experimentos no
fueron bienvenidos, y muchas plantas
transgénicas fueron arrancadas por gente
local y activistas.
Adicionalmente, Amigos de la Tierra
encontró polen transgénico en panales de
abejas a 4.5 Km. de las parcelas
experimentales. Subsecuentemente, los
apicultores tuvieron que mover sus colmenas a
9.5 Km. de distancia de los sitios de
experimentación.
A principios de este año, Amigos de la
Tierra publicó un nuevo reporte señalando los
problemas en el diseño de los experimentos, y
denunció la conducción política de éstos.
(
http://www.foe.co.uk/resource/press_releases/new_analysis_casts_doubt_o0
html
)
Los principales hallazgos del reporte
incluían:
-
-
Ciertas diferencias ecológicas
significativas entre los cultivos
transgénicos y los no transgénicos pudieran
no evidenciarse debido a un diseño
estadístico insuficiente.
-
Se abandonó el monitoreo sobre
organismos del suelo por razones de tiempo
y de costos. Por las mismas razones se
excluyeron ciertas plantas de uso
agrícola.
-
La asesoría sobre el uso de los
herbicidas en los cultivos modificados fue
conducida por las mismas compañías que
desarrollaron la tecnología, lo cual
provocó preocupación respecto a que los
cultivos modificados pueden haber sido
manejados de una manera que distorsionaran
el significado sobre la biodiversidad.
-
Se desestimó y omitió la evidencia
adicional de que estos herbicidas son
usados en la práctica (en Estados Unidos)
en dosis mucho más elevadas para alcanzar
el nivel requerido de control de malezas en
cultivos de maíz respecto a las dosis que
se usaron en los experimentos, lo cual
significa que los resultados para maíz
pudieran ser irrelevantes
La semana pasada, varios reportes de prensa
en la GB señalaron los posibles resultados
del programa británico de investigación. De
acuerdo al diario The Guardian -que afirma
haber platicado con algunos científicos
involucrados en la investigación-, la
investigación mostrará que la colza y la
remolacha transgénicas dañan el ambiente. El
daño la biodiversidad es tan serio que el
gobierno de la Gran Bretaña está considerando
la prohibición de la remolacha y la colza
transgénicas.
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