|
monsanto se mete en líos con la
papa de georgia
En mayo de 1996 se importaron en Georgia
entre 133 y 148 toneladas de papas Bt
“NewLeaf” transgénicas de Monsanto
procedentes de EEUU y Canadá, que se
plantaron en zonas de Georgia donde
tradicionalmente se cultiva la papa.
La sociedad civil de Georgia, inclusive
Amigos de la Tierra, protestó vehementemente
contra la importación y el cultivo de las
papas transgénicas y organizó un seminario
sobre este tema en el parlamento nacional en
agosto de 1996. A pesar de la prohibición,
aproximadamente 300 toneladas de la cosecha
de esas papas en 1996 se volvieron a plantar
en 1997 sobre una superficie de 144 a 400
hectáreas. No se dispone de cifras
detalladas, y hasta ahora ha sido imposible
rastrear las papas transgénicas. Pueden haber
sido consumidas por humanos, pero también
pueden haber sido exportadas a Azerbaiján o a
Rusia, donde pueden haberse mezclado con
papas convencionales.
Además, la producción de papas
transgénicas de Monsanto fracasó en Georgia,
lo que sumió en deudas y pérdidas comerciales
a los agricultores que las cultivaron. La
cosecha de 1996 fue sumamente baja: en lugar
de las 18 a 22 toneladas por hectárea que se
esperaban, los agricultores apenas cosecharon
8 toneladas por hectárea. Algunas de las
razones oficiales que se dieron para el
fracaso fueron que las papas Bt no se
adaptaban a las condiciones locales, que se
había plantado demasiado tarde y que las
papas habían sido afectadas por un hongo.
Lamentablemente, ni Monsanto ni el
Ministerio de Agricultura de Georgia han
evaluado las repercusiones negativas
sanitarias y ecológicas de esta papa
transgénica. No se llevó adelante ningún plan
adecuado de manejo de la resistencia
antibiótica asociada a la cosecha de la papa
Bt de Monsanto en Georgia, ni se informó a
los agricultores del hecho que estaban
plantando semillas transgénicas. Además,
tampoco se efectuaron controles sobre el
desarrollo potencial de resistencia de los
escarabajos a la toxina Bt.
¡fuera las manos de la papa
ucraniana!
La historia de Ucrania
con los cultivos transgénicos comenzó en
1997, cuando Monsanto importó 37 toneladas de
la papa Bt “NewLeaf” para pruebas de campo.
Al año siguiente entraron al país otras 367
toneladas de papa transgénica.
Entre tanto, la gente hizo públicas sus
inquietudes con respecto a la proliferación
de plantas transgénicas y los riesgos
potenciales de los OGM en general. Las
autoridades gubernamentales también se
interesaron en el tema. En consecuencia, en
1999 el Ministerio de Agricultura se negó a
permitir que se cultivaran más papas
transgénicas para consumo humano.
Posteriormente, las empresas de biotecnología
comenzaron a ejercer presión pública y
política generalizada para obtener
autorización oficial para sembrar
transgénicos. En 2000 se preparó un proyecto
de ley con un enfoque claramente afín a los
intereses de la industria de la
biotecnología. La ley contenía disposiciones
muy débiles sobre bioseguridad (la seguridad
de los OGM) y no brindaba medidas adecuadas
para enfrentar los riesgos potenciales que
podían implicar los cultivos transgénicos
para el medio ambiente y para la salud
humana. El público fue excluido de toda
participación en la redacción de la ley, y
Amigos de la Tierra, la sociedad civil y
algunos grupos parlamentarios hicieron
presión hasta que la ley fue finalmente
rechazada en el Parlamento de Ucrania en
enero de 2001.
“
El
Ministerio de Medio Ambiente de Georgia
demuestra su actitud negativa a las
importaciones de papas transgénicas y a su
cultivo. No estamos convencidos de que sea
seguro. [...] La cuestión de las
importaciones y pruebas con dichos organismos
debería considerarse un problema de seguridad
nacional en cada país
.”
Nino Chkhobadze, ministra de Medio Ambiente
de Georgia.
más información:
Amigos de la Tierra Georgia:
www.greens.ge
Amigos de la Tierra Ucrania:
www.zsfoe.org
|