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ríos perdidos, vidas perdidas
derrame de Marcopper en la isla
marinduque, filipinas
corporaciones placer dome
[canadá]
“Sí, puedo recordar ese día. Dos niños
se ahogaron cuando ocurrió el derrame por la
inundación. [...] Ese derrame fue la causa
por la cual se perdió nuestra forma de vida.
El río se envenenó y se volvió tóxico. Los
animales solían tomar agua en el río, pero si
lo hicieran ahora, mañana estarían muertos.
Tenemos muchos problemas para conseguir agua
para los animales. El derrame y la toxicidad
del agua también afectan el riego de nuestros
cultivos, y por eso ya no producen tanto como
antes”.
Palabras de un residente de una
comunidad sobre el desastre de Mogpog de 1993
en la Isla Marinduque.
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Aguas arriba del poblado de Mogpog
corre el río envenenado, multicolor por
el efecto de las toxinas. En el fondo se
ven los restos de uno de los muchos
diques defectuosos construidos por la
compañía minera Marcopper
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© rod
harbinson
El 6 de diciembre de 1993, el dique de
desechos de la mina en el Río Mogpog en la
isla Marinduque en las Filipinas fue
sobrepasado por la crecida y se rompió. Un
diluvio tóxico inundó el valle, sumergiendo
poblados, tierras de cultivo y el poblado de
Mogpog donde dos niños murieron ahogados al
ser arrastrados por las aguas.
Diez años después, los residentes
afectados no han recibido ninguna
indemnización ni de parte de la compañía
minera extractora de cobre Marcopper ni de su
accionista mayoritario, el gigante minero
canadiense Placer Dome. La respuesta del
Banco Asiático de Desarrollo, que había
facilitado a Marcopper un total de US$ 40
millones en préstamos para la mina en base a
la fuerza de la garantía proporcionada por
Placer Dome, fue preocuparse por recuperar su
dinero e ignorar la situación crítica del
pueblo de Marinduque.
ríos perdidos, vidas
perdidas
El legado de ese día ha calado hondo. El río
Mogpog fluye a través de un bosque tropical
exuberante y de lo que una vez fueran ricas
tierras de cultivo. Los residentes han
aprendido a través de erupciones, úlceras,
enfermedad y muerte, a mantenerse alejados de
las aguas tóxicas del río, antes centro de la
actividad social, fuente de alimentación y
sustento. El río todavía se ve como un cóctel
multicolor de desechos químicos en el que
ningún ser vivo puede sobrevivir. “Este lugar
era un paraíso antes de la llegada de
Marcopper”, afirmó Manong Fred del poblado de
Magapua, al describir cómo las inundaciones
arrasaron la cocina en la planta baja de su
casa y envenenaron sus cultivos.
Por increíble que parezca, el derrame no
fue el primero ni el último en la isla. La
bahía de Calancan había sido envenenada antes
con 84 millones de toneladas de lodos de
desechos mineros arrojados allí entre 1975 y
1988. Cuando la furia de los residentes
locales finalmente puso fin a esta práctica
(declarada ilegal en Canadá, país de origen
de Placer Dome), la compañía minera comenzó a
usar la veta de la mina Tapian en desuso,
como forma “provisoria” de contener sus
desechos, sin realizar ninguna evaluación
ambiental.
En marzo de 1996, los lodos de desechos
mineros comenzaron a filtrarse por un túnel
de drenaje mal sellado desde la veta de
Tapian hacia los ríos Makulapnit y Boac. En
los cinco días siguientes, tres millones de
metros cúbicos de lodos de desechos mineros
obstruyeron completamente los ríos, matando
todo tipo de vida acuática. Una misión de
evaluación de expertos de las Naciones Unidas
declaró que “los sistemas de los ríos
Makulapnit y Boac han sido degradados en
forma tan grave que se puede considerar que
se ha producido un desastre ambiental”. El
análisis del derrame tóxico reveló que Placer
Dome había ignorado las normas industriales,
el asesoramiento de los expertos, las leyes
ambientales y las directivas
gubernamentales.
las tribulaciones de la
indemnización
En 1997, Placer Dome intentó esquivar a sus
acreedores y sus obligaciones transfiriendo
sus acciones de Marcopper a MR Holdings, una
oscura compañía que registró en el paraíso
fiscal de las Islas Caimanes. Posteriormente,
traspasó la propiedad de todos los activos de
Marcopper a MR Holdings, incluyendo los
derechos mineros, con la intención de reabrir
la mina una vez pasado el escándalo.
Desesperado ante la posibilidad de ver
desaparecer su préstamo en indemnizaciones a
las víctimas del desastre, el Banco Asiático
de Desarrollo ejerció presiones para obtener
su dinero de MR Holdings. Con Marcopper
efectivamente en quiebra, se hace difícil
llegar hasta Placer Dome y MR Holdings. En
varias ocasiones, LRCKSK/ Amigos de la Tierra
Filipinas ha intentado sin éxito entregar una
citación a juicio en las oficinas ‘buzones de
correo’de las compañías en Manila.
Los pobladores coinciden en que la primera
prioridad es la rehabilitación del río. Uno
de los demandantes del poblado de Candahon
afirmó: “Creo que Marcopper y Placer Dome
deben rehabilitar todo el daño que causaron y
restaurar el río al estado en que estaba
antes de que ellos llegaran. Deben indemnizar
a todas las personas a las que perjudicaron”.
Las demandas de los pobladores son modestas:
pago por la pérdida de sus animales, cultivos
y posesiones. Pero por sobre todo, sin
embargo, lo que esperan es lograr la
rehabilitación de su río perdido.
más información:
Amigos de la Tierra Filipinas:
www.lrcksk.org
Minas y Comunidades:
www.minesandcommunities.org/Company/pl
acerdome1.htm
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