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dividiendo y contaminando
mina de oro yanacocha en perú
corporaciones newmont [ee.uu.]
buenaventura [perú]
“Si me hubieran disparado en la cabeza
me habría sentido mejor. Nada puede ser peor
que ver sufrir a mis hijas y que me digan que
sufren terribles dolores en sus ojos, sus
espaldas, sus cabezas, cada día. ¿Qué puede
decir un padre a sus hijos enfermos? ¿Cómo
les puedo explicar que la mina de oro más
rica del mundo que está en esa montaña no nos
quiere ayudar?
Testimonio de Alfonso Charrasco, más de tres
años después del derrame de mercurio que lo
obligara a huir de su poblado natal junto a
su familia
© sjoerd
panhuysen
En lo alto de las montañas detrás de la
hermosa ciudad de Cajamarca en los Andes
peruanos opera la mina de oro de Yanacocha.
Ya ha aplanado seis montañas y se dirige
hacia su sexto objetivo, el monte Quilish. La
municipalidad local se opone con fuerza a la
explotación del monte Quilish, fuente de su
agua potable. Los diez años vividos junto a
la mina de oro más grande del continente les
han enseñado una lección: “nunca más”.
La mina de Yanacocha es una mina a cielo
abierto de 251 kilómetros cuadrados ubicada a
18 kilómetros de la ciudad de Cajamarca. La
Corporación Financiera Internacional (CFI)
del Banco Mundial ha otorgado préstamos por
un total de US$ 150 millones y tiene una
inversión de capital de 5% en la mina, una
joint venture de Newmont (EE.UU.) y
Buenaventura (Perú). Según la CFI, su
participación asegura el cumplimiento de las
normas sociales y ambientales más exigentes,
que supuestamente hacen de Yanacocha un
ejemplo de las mejores prácticas de minería.
Sin embargo, según los pobladores locales, la
región de Cajamarca se vería más beneficiada
por inversiones en los sectores de turismo,
bosques y agricultura.
Las actividades mineras, que utilizan
grandes cantidades de cianuro en una región
muy frágil, han contaminado las fuentes de
agua, causando la desaparición de peces y
ranas. Se ha enfermado el ganado, se ha
contaminado el aire, y se han perdido las
plantas medicinales. Todo esto ha sido
confirmado recientemente, gracias a una
auditoría ambiental independiente realizada
por una empresa consultora colombiana.
Las comunidades campesinas que viven cerca
de la mina han presentado una denuncia
oficial, pidiendo financiación para limpiar
el agua. También exigen una programa de
atención a los reclamos y de preservación de
las plantas medicinales, un programa de
recuperación de peces y ranas, y la
indemnización de los antiguos propietarios
con tierras equivalentes y los fondos
necesarios para reestablecer sus fincas. Si
bien muchas de estas medidas, representan una
mera fracción de las ganancias de esta
rentable mina de oro, las comunidades siguen
esperando. Entre tanto han exhortado al Grupo
del Banco Mundial y a Newmont a detener su
expansión hacia el monte Quilish. Por otra
parte, el Tribunal Constitucional del Perú ha
determinado que esta expansión solo se puede
realizar si la corporación puede demostrar
que la actividad minera no pondrá en riesgo
el agua potable de Cajamarca.
una tragedia tóxica
El 2 de junio de 2000 un camión de la mina
de Yanacocha vertió 151 kilos de mercurio
líquido a lo largo de un tramo de 40
kilómetros de la carretera que atraviesa
Choropampa y dos poblados vecinos. La gente
recolectó el mercurio, creyendo que era un
metal valioso. Según las estimaciones
conservadoras del gobierno, más de 900
personas resultaron envenenadas. Los síntomas
de envenenamiento con mercurio (irritación de
la piel, dolor de cabeza, visión disminuida,
problemas de riñón, dolores estomacales,
etc.) surgieron pocos días después del
derrame. Varias personas debieron ser
hospitalizadas y una mujer quedó ciega.
El sufrimiento causado por los efectos del
derrame de mercurio continúa hasta el día de
hoy. Juana Martínez del Frente de Defensa
Choropampa declaró: “Varios niños nacieron
con dedos de menos en manos y pies. Nunca
había pasado algo así en nuestro poblado
antes del derrame de mercurio.” También ha
habido una tasa alarmante de abortos, y los
niños sufren de sangrado de nariz crónico,
infecciones respiratorias, pérdida de visión
y audición, migraña crónica e incapacidad de
concentración.
La comunidad de Choropampa ha exigido que
se realice una evaluación sobre los impactos
del derrame sobre la salud, la presencia de
un médico para controlar la situación y una
indemnización económica por los daños de
salud y las pérdidas económicas. Sin embargo,
las respuestas de Yanacocha no han sido
satisfactorias. En abril de 2003, la compañía
publicó un informe sobre el derrame donde no
se mencionan los impactos directos sobre la
salud humana. La CFI estableció un proceso de
diálogo prolongado que después de dos años,
ha dado por resultado dos estudios que
todavía no han finalizado. Mientras tanto,
los habitantes de Choropampa siguen sin
recibir tratamiento adecuado. Sienten el
abandono y la contaminación.
comunidades divididas
Si bien el gobierno peruano aprobó una ley
especial para asegurar que la mitad de los
impuestos pagados por la mina se inviertan
nuevamente en la región, Cajamarca se ha
convertido en el segundo distrito más pobre
de Perú desde el inicio de las operaciones
mineras en 1993 (FONCODES). Pero mientras la
pobreza rural de Cajamarca aumenta, unas
pocas personas en la ciudad cosechan enormes
beneficios. Esta distribución desigual de los
costos y beneficios de la mina ha llevado al
surgimiento de conflictos importantes y a una
atmósfera general de sospecha.
El desplazamiento ha obligado a la gente a
emigrar a la ciudad, donde no tienen forma de
ganarse la vida, olvidan progresivamente las
prácticas tradicionales y las familias
pierden sus estructuras de apoyo
comunitarias. Esto ha producido un aumento
significativo en los índices de violencia
doméstica y otras enfermedades sociales.
Cajamarca tiene actualmente un nivel de
prostitución en auge, las jóvenes, incluso
niñas de 14 años, se venden a los mineros sin
protección contra el VIH y otras enfermedades
de transmisión sexual.
En 2001, las acusaciones sacaron a luz que
Newmont pagó al ex jefe de los servicios de
inteligencia de Perú, Vladimiro Montesinos,
para que sobornara y extorsionara a los
jueces peruanos en la licitación de
Yanacocha. En una grabación de video aparece
Montesinos presionando a un juez para que
falle a favor de Newmont. Después de la
aparición de nuevas evidencias en 2003, las
autoridades federales de EE.UU. han comenzado
a investigar las acusaciones. Sin embargo, a
pesar de tener una política de tolerancia
cero frente a la corrupción, la CFI se ha
rehusado hasta el momento a realizar sus
propias investigaciones.
más información:
Amigos de la Tierra Internacional:
www.foei.org/esp/ifi/yanacocha2.html
Coordinadora Nacional de Comunidades
Afectadas por la Minería:
www.conacami.org.pe
(español)
Project Underground:
www.moles.org
Ecovida:
www.ecovida.org
(español)
Guarango Cine y Video:
www.guarango.org
Oxfam America:
www.oxfamamerica.org
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