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el sustento extraído
proyecto del oleoducto chad-camerún
"Estoy preocupado por el medio
ambiente. Si miro a mi alrededor veo ríos que
se secan, pájaros que desaparecen, y árboles
que también mueren. Se percibe la sensación
de que aquí pronto habrá un desierto. Están
talando una gran franja de bosque que actuaba
como nuestro escudo contra los vientos
fuertes que vienen del mar. [...] Pero se nos
dijo que este proyecto tiene importancia
internacional. [...] No tenemos forma de
oponernos, tendremos que vivir con
él."
Jefe de un poblado cerca de Kribi,
Camerún.
“Nos prometieron trabajos.
Nos sacaron todo lo que teníamos.
Tomaron nuestra tierra.
Tomaron nuestro bosque.
Tomaron nuestra agua.”
Sama Bailie de Camerún, hablando sobre
el oleoducto.
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Corporaciones exxon mobil
[ee.uu.], chevron [ee.uu.], petronas
[malasia]
El 10 de octubre de 2003, una coalición de
grupos de la sociedad civil de Chad llamaron
a un día nacional de luto en ocasión de la
inauguración del proyecto petrolero y de
construcción del oleoducto Chad-Camerún. Los
grupos advirtieron que los ingresos
petroleros de Chad "serán sólo otra arma en
manos de una oligarquía saqueadora
acostumbrada a oprimir al pueblo chadiano." A
su vez, denunciaron la inseguridad e
impunidad que reina en el país, que sólo
aumentará con la explotación petrolera.
la financiación del
oleoducto
El proyecto de oleoducto Chad-Camerún, con
un valor de US$ 3.700 millones es actualmente
la inversión privada más grande del África
Subsahariana, y también una de las más
controvertidas. Implica la perforación de 300
pozos petroleros en la región de Doba en el
sur de Chad y la construcción de un oleoducto
de 1.070 kilómetros de largo para transportar
el petróleo desde Chad a través de Camerún
hasta una estación de carga submarina en la
costa atlántica. En su trayecto el oleoducto
atravesará bosques tropicales, territorios de
indígenas pigmeos e importantes áreas
productoras de alimentos y algodón. Los
derrames de petróleo resultantes tendrán un
impacto enorme sobre los medios de sustento
de los pobladores locales, y se ha estimado
que miles de pescadores perderán su
trabajo.
A fines de 1999, el proyecto parecía estar
condenado al fracaso, cuando dos de las
compañías involucradas, Shell y
TotalFinal/Elf se retiraron del consorcio
-según se dijo, en parte debido a la
oposición local y ambiental de grupos entre
los que se incluyen miembros de Amigos de la
Tierra. Sin embargo, la empresa líder del
proyecto, ExxonMobil (40%), siguió adelante
con el proyecto, y ahora cuenta con el
respaldo de la compañía estadounidense
Chevron (25%) y la malaya Petronas (35%).
El Grupo Banco Mundial y el Banco Europeo
de Inversiones proporcionaron US$ 200
millones y US$ 120 millones respectivamente
para el proyecto. El Banco Mundial, si bien
financió sólo 4% del costo total, es el socio
más importante del proyecto. La participación
del Banco sirve como seguro de riesgo
político para el consorcio y les permitió a
las compañías obtener más dinero en los
mercados internacionales de capitales. Los
bancos han presentado el proyecto como una
oportunidad para Chad de salir de su pobreza
aguda, y la generación al mismo tiempo de
ingresos muy necesarios para Camerún.
castigo a las comunidades y la
naturaleza
Las ONGs de los dos países y otras
organizaciones extranjeras exhortaron sin
éxito al Banco Mundial a posponer su decisión
hasta la realización de una Evaluación de
Impacto Ambiental adecuada. Después de la
aprobación del oleoducto, insistieron en que
el Banco debía tomar en cuenta los impactos
sociales y ambientales en la instrumentación
del proyecto.
Sin embargo, a mediados de 2002 ya estaba
claro que el proyecto estaba ocasionando
niveles importantes de miseria y devastación
en la región. Miles de personas sufrieron la
expropiación de sus tierras, sus cultivos y
otras plantas fueron destruidas y sus fuentes
de agua contaminadas, sin recibir
compensación adecuada. Algunas víctimas no
han recibido ningún tipo de compensación,
incluyendo los indígenas pigmeos Bakola y
Bagyeli habitantes de los bosques de
Camerún.
Aunque al inicio del proyecto se habían
prometido alrededor de 5.000 puestos de
trabajo, la mayor parte del trabajo se les da
a extranjeros, y la población local se queda
con las tareas no calificadas ocasionales de
corto plazo. La afluencia al área del
proyecto de personas en busca de trabajo, en
gran medida hombres, ha determinado el
surgimiento de importantes problemas sociales
para las comunidades, el aumento de la
prostitución, el consumo abusivo de alcohol,
y la multiplicación del VIH/SIDA y otras
enfermedades de transmisión sexual.
El oleoducto atraviesa ecosistemas
sensibles y valiosos, especialmente en los
bosques tropicales costeros de Camerún. El
mejoramiento de los caminos temporales
existentes a consecuencia del proyecto, ha
promovido el talado de bosques y la caza
furtiva ilegal en áreas que de otra forma
habrían permanecido inaccesibles. El
oleoducto atraviesa varios ríos importantes,
y durante la construcción ya se han producido
derrames de petróleo, con la consiguiente
contaminación del sistema de aguas.
retórica versus
realidad
El Banco Mundial sigue afirmando que el
proyecto se está instrumentando con el apoyo
de la comunidad y el aporte de las ONGs. Lo
cierto es que Camerún fue calificado como el
país más corrupto del mundo en 1999 y 2000
por Transparencia Internacional, un hecho que
sin duda, representa un impedimento
significativo para la participación real en
la toma de decisiones. La situación de los
derechos humanos en Chad también es sumamente
problemática; el gobierno todavía no ha
investigado las masacres de cientos de
civiles desarmados ocurridas en 1997 y 1998
en la región productora de petróleo del país.
Además, se reveló que el Presidente de Chad
utilizó US$ 4,5 millones de la prima por la
firma del contrato pagada por el consorcio
petrolero, para comprar armas, en vez de
invertirlos en salud pública, educación e
infraestructura vital como había sido
acordado. Desde la inauguración oficial del
oleoducto en octubre de 2003, la situación de
Chad se ha deteriorado todavía más: una
manifestación pacífica planificada por grupos
defensores de los derechos humanos fue
prohibida por las autoridades, y el gobierno,
violando la constitución, clausuró la única
estación de radio independiente del país. En
noviembre de 2003, por primera vez desde
1991, ocho personas que habían sido
condenadas a muerte fueron ejecutadas por
fuerzas gubernamentales. Ahora que el dinero
del petróleo está comenzando a fluir, los
ciudadanos de Chad temen que la represión y
la inseguridad aumenten en la medida en que
la "verdadera cara" del régimen quede al
descubierto.
Tanto en 2001 como en 2002, grupos locales
de Chad y Camerún presentaron demandas ante
el Panel de Inspección del Banco Mundial,
denunciando que el Banco había violado sus
propias políticas durante la instrumentación
del proyecto. El Panel confirmó la existencia
de numeras violaciones de su política de
evaluación ambiental, y en el caso de Chad,
varias violaciones de sus directivas
operativas sobre mitigación de la pobreza y
evaluación económica. "El Banco Mundial
promueve el oleoducto Chad-Camerún como un
proyecto modelo que reducirá la pobreza e
indemnizará los impactos ambientales. Pero la
práctica ha demostrado el fracaso de la
retórica del Banco confrontada con la
realidad ", afirmó Samuel Nguiffo, de Amigos
de la Tierra Camerún.
más información
en esto
sitio
Traversing People's Lives: How the World
Bank Finances Community Disruption in
Cameroon, FoEI, 2002:
www.foei.org/publications/pdfs/traversing.pdf
Broken Promises: The Chad Cameroon Oil and
Pipeline Project; Profit at any Cost? FoEI,
FoE Cameroon, FoE Netherlands, 2001:
www.foei.org/publications/pdfs/promising.pdf
AT Camerún (en francés):
www.cedcam.org/petrole.htm
Recorrido Virtual de Catholic Relief
Services:
www.catholicrelief.org/get_involved/advocacy/economic_justice/globalization/trade_and_
corporate_responsability/index.cfm
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