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petróleo peligroso para los ricos
oleoducto baku-ceyhan en la region del
caspio.
corporaciones bp [reino unido],
socar [azerbaiján], tpao [turquía], itochu
[japón], amerada hess [arabia saudita], eni
[italia], statoil [noruega], unocal [ee.uu.],
totalfinaelf [francia], inpex [japón],
conocophillips [ee.uu.]
"Aunque existe una crisis energética
permanente en Azerbaiján, los bancos de
desarrollo defienden las necesidades de
energía de los ciudadanos de EE.UU. antes de
tener en cuenta a los pobladores de
Azerbaiján que tienen acceso limitado al gas
y a la electricidad. El petróleo y el gas del
mar Caspio serán transportados por ductos
directo a los mercados occidentales, evitando
completamente a las comunidades
locales."
Samir Isaev, activista local de
Azerbaiján
© willemijn nagel,
Carro tirado por burro cerca de Qarabok,
Azerbaiján.Donkey cart near Qarabork,
Azerbaijan.
A fines de 2003, poco después de que las
elecciones nacionales en Georgia y Azerbaiján
produjeran levantamientos masivos, la CFI del
Banco Mundial decidió financiar el oleoducto
de Baku-Tbilisi-Ceyhan (BTC). Una semana más
tarde, el Banco Europeo de Reconstrucción y
Desarrollo aprobó también fondos para ese
proyecto, uno de los oleoductos más
controvertidos del mundo. A pesar de las
protestas de los campañistas defensores de
los derechos humanos y el medio ambiente, el
Banco Europeo de Inversiones y diversas
agencias de créditos a las exportaciones
probablemente sigan su ejemplo.
Una vez construido, este oleoducto de US$
3.500 millones transportará petróleo desde el
mar Caspio a través de Azerbaiján, Georgia y
Turquía hasta el mar Mediterráneo. Estará
pronto en el 2005, y con sus 1.770 kilómetros
de longitud podrá transportar hasta 50
millones de toneladas de petróleo crudo por
año. BTC, el consorcio del oleoducto, está
dirigido por el gigante petrolero BP, e
incluye a Eni (Italia), Statoil (Noruega),
Unocal (EE.UU.) y TotalFinaElf (Francia).
Los promotores de la industria petrolera
están anunciando este oleoducto como "el
proyecto del siglo". Los defensores del
proyecto argumentan que el oleoducto brindará
beneficios importantes a los países
participantes, transformará el contexto
empresarial, y proporcionará programas de
trabajo e inversión a las comunidades
locales; todo esto al tiempo que protege
además el medio ambiente. Sus opositores, sin
embargo, creen que al financiar el proyecto
las IFIs están sustentando en el poder a
líderes corruptos y autoritarios y a
corporaciones muy rentables, a expensas de
los pobladores y el medio ambiente.
Contratos
escandalosos
Es muy probable que este proyecto genere
graves problemas de corrupción. Azerbaiján y
Georgia están ubicados en los lugares 125 y
127 respectivamente entre los 133 países
clasificados por el Índice de Percepción de
Corrupción 2003 de Transparencia
Internacional. Su capacidad sectorial es
débil. Azerbaiján por ejemplo, es el único
estado del Caspio que no tiene un plan de
respuesta ante un derrame petrolero. Al
promover el aumento de la inversión en las
industrias extractivas de la región, el Banco
Mundial está ignorando el asesoramiento de su
propia unidad de evaluación, que recomendó
evitar el aumento de este tipo de inversiones
en situaciones de gestión deficiente.
Las organizaciones ambientales locales e
internacionales, entre las que se incluyen
Amigos de la Tierra Internacional, Platform,
Cornerhouse, World Wildlife Fund, CEE
Bankwatch y Amnistía Internacional han
exhortado al Banco Mundial a dejar de
financiar el oleoducto. El proyecto tiene
impactos negativos inherentes de considerable
magnitud, y las IFIs se verán obligadas a
ignorar sus propias políticas sociales y
ambientales. Los tres países involucrados han
firmado "Acuerdos de País Anfitrión" que les
prohíben aprobar nuevas leyes ambientales o
de salud pública que puedan afectar el
rendimiento financiero del oleoducto durante
los próximos 40-60 años, salvo que compensen
al consorcio del proyecto. En esencia, a
través de estos acuerdos legales, los
patrocinadores del proyecto han transferido
los enormes riesgos del proyecto a los
pobladores locales. Y mediante los préstamos
y seguros que se esperan de las IFIs, éstas
sellarán el pacto y protegerán al consorcio
del proyecto
riesgos ambientales
En Georgia, el oleoducto amenaza a una
importante región de protección de fauna, así
como a un área de producción de la industria
de agua mineral de Georgia. La industria del
agua supone el 10% de las exportaciones del
país, y emplea a una cantidad mayor de
trabajadores que los que contratará el
oleoducto en el futuro. El presidente de la
Comisión de Evaluación de Impactos
Ambientales de Holanda afirmó que cruzar una
región de producción de agua "no resultaría
aceptable para Europa Occidental. Estamos
asombrados." Resulta también sorprendente que
la propia Corporación Financiera
Internacional (CFI) del Banco Mundial haya
invertido en la mayor empresa productora de
agua, así como en una fábrica de botellas de
vidrio para esta industria. Como tal, la CFI
sabotea su propia cartera de inversiones al
apoyar el oleoducto BTC.
El peligro de un derrame de petróleo del
oleoducto es importante, tanto a causa de
terremotos como de actos de sabotaje. En
Turquía, el oleoducto atravesaría líneas de
fallas geológicas importantes, seis cuencas y
dos áreas protegidos por la legislación
nacional. En Azerbaiján, cruzaría 21 ríos
importantes, produciría impactos en un
ecosistema de desierto sensible y atravesaría
territorios inestables con alta actividad
sísmica. En Georgia, se producirían seis
cruces de ríos importantes en áreas con
tierras inestables con tendencia a los
desprendimientos de tierras.
Los campañistas también están preocupados
por la incidencia que podría tener el
oleoducto en el cambio climático mundial. Una
vez quemado, el petróleo que transportará el
oleoducto, liberará 185 millones de toneladas
de dióxido de carbono en la atmósfera cada
año.
problemas socials
El oleoducto atravesará regiones
políticamente inestables, incluyendo el
enclave armenio en Azerbaiján y las zonas
kurdas en Turquía. La presencia de petróleo y
dinero probablemente aumentará los conflictos
y las violaciones de derechos humanos en
estas áreas.
Ya resulta claro que las opiniones de los
pobladores locales son prácticamente
ignoradas. En Turquía, 30.000 personas viven
a lo largo de la ruta del oleoducto. Estas
personas no fueron consultadas en forma
adecuada, a pesar de las pautas especiales
del Banco Mundial en este sentido. Muchos de
los habitantes dependen económicamente de sus
tierras, y la compensación del consorcio por
el uso de estas tierras ha sido muy baja o
inexistente. En algunos casos la construcción
comenzó antes de que se otorgara la
compensación.
Evidentemente, el gasto de los dineros
públicos y privados en proyectos como el
oleoducto Baku-Tblisi-Ceyhan producirá
escasísimos beneficios para la población
local, y sólo exacerbará la "paradoja de la
abundancia".
más información:
en este
sitio
lea el articulo
:
Government (of United Kingdom) admits failing
BP pipeline was experimental engineering
(noviembre 2004)
Campaña de Baku-Ceyhan:
www.bakuceyhan.org.uk
Amigos de la Tierra Holanda:
www.foenl.org
Amigos de la Tierra Inglaterra, Gales e
Irlanda del Norte:
www.foe.org/camps/intl/institutions/backuce
yhan.html
Amigos de la tierra EE.UU:
www.foe.org
CEE Bankwatch Network:
www.bankwatch.org
The Corner House:
www.thecornerhouse.org.uk/
Bank Information Centre:
www.bicusa.org
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