nigeria: niegan acceso al agua
potable
Si bien no es el resultado de una
política deliberada del gobierno, los
recursos hídricos están siendo privatizados
en Nigeria –y a gran velocidad. En los años
setenta, el gobierno nigeriano construyó
varias represas enormes destinadas al riego
y al suministro de agua potable para la
población. Sin embargo, las represas no
fueron mantenidas y los sistemas de agua se
han deteriorado. Para contrarrestar esta
situación, el gobierno ha comenzado a
otorgar licencias para la recolección y
distribución de agua a distintas compañías
privadas.
La participación del sector privado
significa que el suministro de agua ya no
se ve como un servicio social. El agua se
ha convertido en una commodity, una
mercancía por la que hay que pagar. Para la
elite rica esto no es un problema, pero la
situación es muy distinta para los pobres
de Nigeria, que además padecen la
contaminación de los arroyos y ríos, de los
que dependía originariamente la población
rural para la obtención de agua dulce. Los
efluentes industriales y la contaminación
de las compañías petroleras se vierten
directamente a estos cursos naturales y los
han tornado inseguros. En consecuencia, se
niega efectivamente el acceso al agua
potable segura a los más pobres –ya que
ahora deben pagar.
El otorgamiento de licencias por parte
del gobierno para los servicios de agua
también constituye un problema, ya que no
se basa en la capacidad de una compañía en
particular para realizar un suministro de
agua de calidad o ampliar la distribución.
Es cierto que muchas compañías de agua que
estaban por debajo de las normas
correspondientes han sido clausuradas por
la agencia federal que las controla, sin
embargo hay muchas que todavía inundan el
mercado con agua para el consumo que no
está limpia ni certificada. Por otra parte,
estas compañías están interesadas
principalmente en el suministro de agua de
los barrios ricos de las ciudades. En
muchas áreas rurales, los pobres ven como
se recorta cada día más el suministro de
agua y se ven forzados a comprarla a los
aguateros, por un precio prohibitivamente
caro. De esta forma, la población rural,
compuesta mayoritariamente por mujeres y
niños, todavía está obligada a recorrer
muchas millas para recolectar agua en los
cursos que ahora están contaminados.
Los grupos ambientalistas locales han
iniciado una campaña en contra de la
privatización del agua. Uno de los
problemas clave es el otorgamiento de
licencias a empresas que no hacen un manejo
sustentable de la napa freática, dado que
la excavación privada y comercial, sin
control, de pozos de agua, terminará
agotando los acuíferos subterráneos. Se
desconoce cuántas decenas de miles de pozos
de agua están en operación en Nigeria. Por
eso, ERA/FoE Nigeria y otros grupos locales
están elaborando un inventario de los pozos
existentes, para monitorear los niveles de
extracción de agua y determinar su
viabilidad.
por más
información:
Environmental Rights Action/Amigos
de la Tierra Nigeria: