La zona del
río Asana donde se proyecta excavar la
mina. Manifestación de la población local
contra el uso del agua por la mina de
Quellaveco.
Las montañas del sur del Perú son poco
más que arena y piedra, excepto por los
oasis verdes donde los campesinos trabajan
agotadoramente para sembrar cultivos. Allí
,en una de las zonas más áridas del
planeta, la empresa Minera Quellaveco
proyecta extraer cobre –y utilizar 700
litros de agua por segundo, desviar el
curso de un río, eliminar desechos en el
lecho de un río desprotegido, y dejar una
cantera con aguas muy ácidas.
Minera Quellaveco es una ‘conversión
’o emprendimiento conjunto de Anglo
American (80%)y la Corporación Financiera
Internacional (CFI) del Banco Mundial. La
empresa minera y el gobierno peruano
afirman que la mina no tendrá prácticamente
ningún efecto adverso. Pero los estudios
científicos ambientales sin embargo dicen
lo contrario, y es claro que muchos de los
impactos potenciales están asociados al
agua de la zona. Debido a los precios bajos
que registra el cobre actualmente y los
conflictos que ya se han presentado en
torno al agua, a finales de 2002 la CFI
decidió "suspender temporalmente el
proyecto.
La población local está sobre todo
preocupada por el uso del agua subterránea.
Chilota, una de las fuentes de las que la
mina pretende extraer agua, es un hermoso
humedal colmado de aves y mariposas. Las
alpacas y llamas que pastan allí le brindan
a muchas comunidades ingresos para la
subsistencia. La extracción de aguas
subterráneas de Chilota para la mina
reducirá el nivel del agua de la zona e
imprimirá cambios en el microclima. Los
campesinos dicen que sus tierras no
servirán para nada si la Minera Quellaveco
extrae agua de allí, y muchos han declarado
su oposición a vender sus tierras al bajo
precio que les ofrece la empresa.
En Tala, a cinco kilómetros de la
proyectada mina, la comunidad consiguió
transformar una ladera pendiente en una
productiva y hermosa zona agrícola. El
sueño de la comunidad de volcarse a la
agroecología y la agricultura orgánica se
verá destruido con la llegada de la mina,
que amenaza con cubrir sus campos con un
manto de polvo tóxico. Además, el
proyectado desvío del cercano río Asana
hacia el lecho de un pequeño arroyo que
cruza Tala terminará inundando sus tierras
productivas.
Trabajando insertos en ese medio inhóspito
durante siglos, los pobladores locales han
logrado un delicado equilibrio entre la
disponibilidad de agua y la demanda. Los
promotores y partidarios de la mina de
Quellaveco romperán ese equilibrio con su
sed de ganancias derivadas del cobre,tal
como seguramente romperán asimismo la
cohesión social en la zona. La mina también
podría interferir en los planes de un
proyecto de riego largamente esperado en
Pastogrande, mediante el cual se
incorporarían nuevas tierras al cultivo y
se mejoraría el abastecimiento de agua
potable para varas ciudades aledañas. Las
comunidades, ONGs, funcionarios
gubernamentales y representantes de la
industria piensan reunirse para discutir y
resolver estos temas conjuntamente, y los
pobladores locales abrigan la esperanza de
que así se puedan evitar los riesgos
potenciales de la mina.
ATI considera que proyectos riesgosos y
dañinos como éste de la mina de Quellaveco
no deben recibir ayuda financiera del Grupo
del Banco Mundial. Su financiación debe
contribuir supuestamente al desarrollo
sustentable, algo que la actividad minera
difícilmente pueda generar.
más información en:
labor-at perú:
www.labor.org.pe
(en
castellano)
ati:
www.foei.org/ifi/ffm.html
Project Underground:
www.moles.org
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