El rey Parakramabahu de Sri
Lanka (1164-1197)conocía el verdadero valor
del agua. Él creó toda una civilización
fundada en sistemas de riego sumamente
complejos que distribuían y administraban
agua para beber, para la agricultura, el
saneamiento y la jardinería paisajística.
Ese sistema hidrológico basado en el riego
entró en decadencia cuando el país fue
invadido por gobernantes extranjeros que
introdujeron las plantaciones de té,
caucho, cocos y café. La consiguiente tala
de bosques afectó negativamente a las aguas
subterráneas, la escorrentía y los caudales
de los ríos. A medida que los agricultores
se volcaron a la agricultura basada en la
lluvia, los sistemas tradicionales de
manejo de agua cayeron en
desuso.
Hoy en día,
debido a los cambios climáticos, la lluvia
ya no alcanza para cultivar alimentos en
las zonas más secas de Sri Lanka .El mal
manejo, la degradación de las cuencas y la
contaminación del agua agravan aún más la
escasez de agua que hoy padece el país.
Prácticamente toda la lluvia que recibe Sri
Lanka cae en la corta temporada de los
monzones entre octubre y enero cada año, y
casi la mitad de esas precipitaciones se
escurren sin uso alguno hasta el
mar.
Amigos de la
Tierra de Sri Lanka considera que estos
problemas se pueden resolver resucitando
los sistemas de riego, manejo y
almacenamiento de agua tradicionales y
encarando la contaminación del agua. Pero
el gobierno está totalmente enfrascado en
aplicar un método para cobrar tarifas por
el uso del agua, conforme con los intereses
de los organismos internacionales y los
bancos multilaterales de
desarrollo.
La nueva
política de aguas del gobierno, que el
Banco Asiático de Desarrollo ayudó a
formular, transfiere la propiedad de los
recursos hídricos del pueblo singalés a
manos del gobierno. Los derechos de las
grandes empresas autorizadas a usar agua sí
se protegen, pero los usuarios domiciliares
y otros pequeños usuarios tendrán que pagar
tarifas más altas. En vista de la
experiencia de otros países, somos muy
escépticos de que la introducción de
sistemas de fijación de precios para el
agua vaya a brindar la mejor solución de
futuro para Sri
Lanka.
ELF-Amigos de
la Tierra de Sri Lanka hizo uso de los
medios para informar a la población y la
opinión pública acerca de las implicaciones
y consecuencias de la nueva política de
aguas. La oposición a esa política creció y
el gobierno revisó su política. No
obstante, la nueva política sigue siendo
problemática y hemos organizado reuniones
para discutir las autorizaciones, la
interferencia potencial de
empresas
transnacionales, la falta de
atención a los problemas de contaminación
del agua, el principio según el cual se
debe cobrar por el uso del agua, y la
posibilidad de que se privatice el agua en
virtud de los contenidos de la nueva
política. El gobierno prometió tener en
cuenta estas preocupaciones y está
revisando una vez más su política.
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