A mediados de la década de los '70,
Amigos de la Tierra propuso un nuevo
enfoque para el análisis de escenarios
energéticos futuros. Ese "análisis de
sendas energéticas blandas ”fue concebido
principalmente por Amory Lovins, en aquel
entonces miembro de AT de Estados Unidos.
Los efectos de ese análisis de sendas
blandas se hacen sentir hoy en todo el
mundo, y la mayor fuente de energía se
encuentra justo allí donde pronosticaba
Amigos de la Tierra –en mayores eficiencias
en la demanda, no en nuevas ofertas.
Ya es hora de que aplicásemos al agua
el análisis de 'sendas blandas '. Tal y
como el análisis de sendas energéticas
blandas demostró la viabilidad de un futuro
energético desnuclearizado, descentralizado
y democrático, asimismo podría demostrarse
la viabilidad de un futuro hídrico no
embalsado, descentralizado y democrático
con base en 'sendas blandas 'para el
agua.
El análisis de sendas blandas trasciende
el concepto de eficiencia en el uso del
agua. Las políticas de 'senda blanda 'no
sólo se preguntan cómo usar el agua más
eficientemente, sino que cuestionan porqué
usar agua en primer lugar. No se trata sólo
de pensar en inodoros que usen menos agua,
sino preguntarse y cuestionar la misma idea
de que el agua sea necesaria en los
inodoros. Asimismo hay que superar la idea
de solamente mejorar la eficiencia en el
riego, y pensar en cambio cómo cultivar
alimentos a partir de técnicas basadas en
la lluvia, o solamente con riego
complementario.
A diferencia de los enfoques económicos
convencionales, el análisis de políticas de
senda blanda cuestiona los patrones de uso
del agua. ¿Tiene acaso sentido regar el
pasto en los jardines o lavar los
automóviles en un mundo donde escasea cada
vez más el agua? En caso afirmativo, ¿se
necesita acaso agua potable para esos
usos?¿Tiene sentido que los países de las
regiones áridas utilicen el grueso de sus
recursos hídricos para cultivar alimentos?
De ser así, ¿es acaso sensato sembrar
cultivos para la exportación, que es una
manera indirecta de exportar agua
escasa?
En esencia, el análisis de sendas blandas
se puede reducir a tres principios básicos.
El primero es resolver los desequilibrios
entre la oferta y la demanda de recursos
naturales desde el lado de la demanda, en
la mayor medida de los posible, y pensar en
formas innovadoras para satisfacer las
necesidades humanas de agua. El segundo
principio es conservar el agua, tanto en
calidad como en cantidad. El agua de mejor
calidad se puede usar para muchos
propósitos, mientras que el agua de baja
calidad sólo sirve para algunos pocos usos.
Pero afortunadamente sólo necesitamos pocas
cantidades de agua potable (de alta
calidad)y cantidades enormes de agua para
riego (de baja calidad). El tercer
principio es invertir las prácticas
convencionales de planificación. En lugar
de tomar el presente como punto de partida
y proyectar hacia el futuro, se deben
definir metas para un futuro específico
como punto de partida, y desde allí
trabajar hacia atrás en la búsqueda de
modalidades viables y convenientes ("sendas
blandas ”)para lograr esas metas.
En vista del éxito de las 'sendas blandas
'en energía, Amigos de la Tierra debe
asumir un liderazgo mundial para encontrar
'sendas blandas 'para el agua. Y no importa
cuánto se mejore la eficiencia en el uso
del agua, debemos insistir que haya mayor
equidad en el manejo y uso del agua y más
democracia en las decisiones asociadas al
agua.
más información en:
AT Canadá:
www.foecanada.org/safewater/timetoact.htm
Rocky Mountain Institute:
www.rockymountaininstitute.org
The Soft Path for Water, Gary
Wolff and Peter H. Gleick:
www.pacinst.org/book/worlds_water_2002_chapter1.pdf
Tomorrow 's World, FoE England, Wales
and Northern Ireland:
www.foe.co.uk/campaigns/sustainable_development/publications/tworld
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