Apóyanos

Donar

Nuestro boletín

Suscríbase ahora

Síguenos en ...

Twitter realfacebook Google+
flickr badgeyou-tube

 

 
Usted está aquí: Inicio / Recursos / link / water / 4

4

  número 102 campana agua
enero 2003   

 

"El agua ha de ser considerada como un bien social y cultural, no principalmente como una mercancía.
Comité de derechos económicos, culturales y sociales, ONU.

La vida en la Tierra depende totalmente del agua. En promedio, un ser humano necesita diariamente un mínimo de 50 litros de agua para beber, cocinar, lavar, cultivar alimentos y para saneamiento. Hay enorme inequidad en los patrones de consumo de agua en el mundo entero. Un habitante de EE.UU. consume proxedialmente entre 250 y 300 litros de agua diarios.

Sin embargo, en Somalia sobreviven con menos de 9 litros diarios en promedio. No es sólo que el agua sea escasa en muchas partes del planeta, sino que a menudo se encuentra contaminada o perjudicada de algún otro modo por actividades humanas tales como grandes represas hidroeléctricas, contaminación urbana e industrial, deforestación, uso de plaguicidas en la agricultura, eliminación de desechos y minería. Las transformaciones del ecosistema mundial ocasionadas por el cambio climático y la desertización también afectan la disponibilidad de agua.

La privatización de las fuentes de agua en todo el mundo es un problema cada vez más grave. El acceso al agua es un derecho humano fundamental y no debe permitirse que nadie se la apropie, aun cuando sea necesaria su gestión pública. Junto con grandes empresas transnacionales que lucran con el agua, los organismos financieros internacionales están allanando el camino de ese proceso privatizador al condicionar sus préstamos a los países empobrecidos a promesas de privatización. Los acuerdos comerciales colaboran asimismo en ese proceso, exigiendo la desregulación de los servicios de agua potable y los recursos hídricos en todos los países, y la apertura de esos sectores de la economía a la inversión privada y extranjera.

Los pueblos más empobrecidos del mundo necesitan agua y servicios de saneamiento desesperadamente, pero la experiencia demuestra que su marginación aumenta cuando sus países siguen el camino de las privatizaciones empresariales. Al no disponer de poder adquisitivo para conectarse a esos servicios privados, quedan condenados a utilizar aguas que corren el riesgo de estar contaminadas.

Los grupos de Amigos de la Tierra están luchando en todo el mundo para conseguir justicia en el acceso al agua. Esas luchas adquieren modalidades diversas que reflejan distintas situaciones políticas y diferentes condiciones ambientales. Muchos están comprometidos en batallas contra la privatización y proponen nuevos modelos de propiedad y gestión basados en sistemas colectivos o comunitarios que respondan directamente a las necesidades de la población empobrecida. Otros concentran sus esfuerzos en la disminución del consumo y la reutilización del agua, y en la restauración de los ríos y los humedales a un estado más natural. En nuestras campañas por el uso equitativo y sustentable de los recursos estamos decididos a luchar para que haya justicia en el acceso al agua para todos y cada uno en todo el mundo.


actualice:

 

top table of contents

Acciones de Documento