Más de mil millones de personas
carecen acceso al agua potable sana y
asequible, y 2,400 millones de personas
carecen de saneamiento adecuado en el mundo
de hoy. El agua es escasa, y ya hay 31
países que padecen carencias de agua, más
otros 17 que probablemente se sumarán a esa
lista antes del 2025.Esta escasez y demanda
crecientes ha llevado a muchos a pensar que
el agua seguramente jugará un papel tan
importante en el siglo XXI como el petróleo
en el siglo pasado, con los mercados del
agua tornándose tan valiosos y politizados
como el mercado de combustibles
fósiles. Como el petróleo, el agua también
es un gran negocio. Se estima que el valor
de la industria mundial del agua y
saneamiento asciende a U$S 800 mil millones
anuales. Las grandes empresas del agua
están actualmente cabildeando en la
Organización Mundial del Comercio para que
se eliminen las barreras al 'libre
'comercio, para multiplicar así
sustancialmente sus ganancias.
En el contexto de la OMC y su Acuerdo
General sobre el Comercio de Servicios
(AGCS, mejor conocido como GATS por su
sigla en inglés),la Unión Europea (UE)está
presionando con mucha energía para
garantizarle mayor acceso a los mercados a
sus transnacionales del agua. Empujada por
los grupos de presión empresariales
federados bajo el Foro Europeo de los
Servicios, por las dos gigantescas empresas
francesas Suez (previamente Suez Lyonnaise
des Eaux) y Vivendi Universal, por la
multinacional alemana RWA y su filial
británica Thames Water,la UE está pidiendo
que las reglas del comercio mundial se
adapten a las necesidades y conveniencias
de esas empresas.
En el marco actual de las negociaciones
del GATS, la UE puso la mira en 109 países,
muchos de ellos menos adelantados, a cuyos
mercados quieren tener acceso libre sus
multinacionales para recolectar, extraer,
purificar y distribuir agua bruta y agua
corriente. Se le está solicitando a los
países que se comprometan a esta
mercantilización de sus recursos hídricos
para finales de marzo del 2003.La UE ya ha
sido acusada de presionar a los países a
comprometerse a abrir sus mercados del agua
en negociaciones bilaterales a puerta
cerrada.
La inclusión del agua en las negociaciones
del GATS es motivo de preocupación, dada la
escasez de agua que afecta a muchas
comunidades en el mundo. El compromiso de
dar libre acceso a los mercados podría
restringir el derecho del gobierno a
limitar la cantidad de agua que pueden
extraer de los lagos, ríos y fuentes
subterráneas las empresas privadas. La
presión creciente resultante sobre las
fuentes de agua podría provocar daños
ambientales permanentes.
Amigos de la Tierra de Europa y muchas
otras organizaciones están reclamando que
la UE detenga las negociaciones del GATS y
que se lleve adelante un estudio de impacto
socioeconómico y ambiental antes de
proseguir con nuevos compromisos bajo ese
acuerdo. Todos los servicios asociados a la
recolección y extracción de agua deben
quedar claramente excluidos de las
obligaciones del GATS.
más información en:
AT Europa:
www.foeeurope.org/trade/publications.htm
Observatorio del GATS:
www.gatswatch.org
AT Australia:
www.foe.org.au
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