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Amigos de la Tierra Internacional -
Movimiento Mundial por los Bosques -
Oilwatch
El Movimiento Mundial por los Bosques,
Oilwatch y Amigos de la Tierra Internacional
(federación de 68 organizaciones no
gubernamentales de 65 países) estamos
convencidos de que el manejo sustentable de
las áreas protegidas es un pilar fundamental
para la conservación de la diversidad
biológica. Sin embargo, hemos notado con gran
preocupación la alarmante velocidad con que
se pierden y diezman las áreas protegidas, a
consecuencia de los procesos de
planificación, creación y manejo, y lo que es
más grave, debido a la minería a gran escala,
la extracción de petróleo y las actividades
de madereo comercial. La mayor parte de las
áreas protegidas establecidas por los
gobiernos en todo el mundo han sido creadas
al precio de excluir a sus legítimos
propietarios -las comunidades locales y los
pueblos indígenas- de los procesos de
planificación, creación y manejo de las
mismas. Esto entraña una violación flagrante
de su propiedad y sus derechos.
Nos preguntamos dónde queda la protección
y la promoción del uso tradicional de los
recursos biológicos (artículo 10(c) del
Convenio de Diversidad Biológica - CDB)
cuando, al amparo de la protección, se niega
a las comunidades locales y los pueblos
indígenas su derecho a acceder a los recursos
que les pertenecen, en tanto que estos mismos
recursos se entregan finalmente a grandes
organizaciones de conservación extranjeras o
a compañías multinacionales para que realicen
sus actividades de minería a gran escala,
exploración petrolera y madereo.
Para lograr el manejo sustentable de las
áreas protegidas y en consecuencia la
conservación de la biodiversidad, instamos a
las partes del CDB a aprobar un programa de
trabajo sobre áreas protegidas que incluya
con claridad y salvaguarde en forma explícita
los derechos e intereses de las comunidades
locales y los pueblos indígenas durante todo
el proceso de planificación, creación y
manejo de las áreas protegidas. No creemos y
no creeremos en parques sin gente, ni tampoco
en un programa de áreas protegidas en el que
los derechos indígenas y otros aspectos de la
gobernabilidad social no estén explícitamente
garantizados.
Queremos también resaltar que es necesario
incluir una referencia clara a los derechos,
los intereses y el papel de las mujeres en
materia de planificación, creación y manejo
de las áreas protegidas.
Por otra parte, un programa de trabajo
sobre áreas protegidas solo puede ser creíble
si incluye un rechazo explícito a la minería,
la exploración petrolera y el madereo
comercial a gran escala dentro de las áreas
protegidas y en sus alrededores.
Asimismo, en función de los expuesto, es
imprescindible asegurar la asignación de
fondos suficientes a los programas nacionales
de conservación, para no tener que vender la
conservación a actores privados, como las
organizaciones de conservación extranjeras y
las corporaciones petroleras, mineras y
madereras. Al mismo tiempo apoyamos el
Llamado a la acción "Conservación no es
Concesión" realizado por nuestras colegas
organizaciones indonesias.
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