10 de diciembre: Día Internacional de los Derechos Humanos. ATI recuerda a los luchadores ambientales
Amigos de la Tierra Internacional conmemoró el 10 de diciembre (día internacional de los derechos humanos) al reflexionar sobre los sacrificios y las victorias de los luchadores ambientales de todo el mundo. Las violaciones a los derechos humanos perpetradas contra luchadores ambientales han captado cada vez más atención en los últimos tiempos.
La
demanda mundial de recursos naturales, que se están agotando, ha
provocado una mayor competencia entre las empresas multinacionales,
que a menudo provoca daños sociales y ambientales irreparables y
respuestas brutales a quienes se oponen, como la criminalización de
los defensores ambientales y de los derechos humanos.
Tan solo este año, los grupos de Amigos de la Tierra han sido objeto de violaciones a los derechos humanos. Los grupos de Amigos de la Tierra Filipinas, Uganda, Suazilandia, Mozambique, Guatemala, Honduras y México, entre otros, han sido blanco del maltrato, la intimidación y el arresto arbitrario de las empresas multinacionales y de los gobiernos.
No caben dudas de la legitimidad del derecho a manifestarse, de proteger en forma pacífica a nuestras comunidades y expresar las preocupaciones con respecto a los proyectos internacionales que afectan nuestro estilo de vida, nuestra cultura o a nuestra familia. La mayoría de los casos que manejó Amigos de la Tierra en 2012 han estado relacionados con manifestaciones contra las industrias extractivas, en particular represas, minas y plantaciones (el acaparamiento de tierras ha sido una causa común de protesta que a menudo ha recibido una respuesta ilícita e inhumana).
La gravedad de esta situación se hizo más clara recientemente gracias al trabajo comprometido del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de los derechos humanos. Amigos de la Tierra defiende la justicia de los afectados y trabaja en la sensibilización con el apoyo de la Unión Europea.
Cuando hablamos de las violaciones cometidas contra defensores ambientales, nos referimos a individuos o grupos que son víctimas de violaciones a los derechos humanos debido a su actividad de defensa del medio ambiente, como la gente que se opone a los proyectos destructivos en el sector extractivo, de infraestructura y desarrollo; los derechos de las comunidades indígenas y de las minorías; los derechos de las mujeres, los comunicadores, los abogados y los académicos; o simplemente quienes defienden sus propios derechos a proteger su modo de vida sustentable, como los pescadores artesanales. Cuando hablamos de defensores ambientales incluimos a los individuos que no necesariamente se identifican como activistas por la justicia ambiental, sino que mediante sus acciones están defendiendo la justicia ambiental o a los pueblos afectados por las injusticias ambientales, ya sea a nivel comunitario, nacional o internacional.
¿Por qué está sucediendo esto?
Los defensores que han sido a menudo atacados por resistirse a las políticas o normativas que le quitan el poder a la población local y centran el control de la tierra y de los recursos en manos de las élites y los grupos trasnacionales. La expansión de las inversiones de las empresas trasnacionales, sumada a las débiles instituciones estatales de protección de los derechos humanos, han dado lugar al aumento del acaparamiento de tierras, la apropiación de los recursos y los intentos de privatizar los bienes administrados por las comunidades. Los activistas y los periodistas que respondieron a estos problemas han sufrido detención ilícita, amenazas, maltrato y han ingresado por la fuerza a sus casas. Los homicidios y los desaparecimientos forzosos son moneda corriente. Los responsables de estos abusos operan a menudo en nombre de los gobiernos nacionales o de las empresas trasnacionales. Las fuerzas de seguridad públicas y privadas están cada vez más involucradas en el maltrato de activistas, y cada vez están más armadas.
La información acerca de estos abusos es demasiado escasa para determinar si esta tendencia está empeorando. El informe de Global Witness ‘Crisis oculta’ afirma que en promedio se registró una muerte a la semana en los últimos diez años (hasta 2012). Los mecanismos de denuncia se han vuelto más sofisticados y la sensibilización acerca de los derechos ha aumentado en gran parte del mundo. Sin embargo, aún es problemático entender lo que sucede. La escala de este problema es en gran medida invisible debido a que la vigilancia mundial continúa siendo muy difícil: la cantidad relativamente baja de denuncias de incidentes en África y Asia Central, por ejemplo, es elocuente. Los gobiernos locales, municipales, regionales e incluso nacionales han modificado la legislación para darle legitimidad a las atroces violaciones a los derechos
Los grupos miembros de Amigos de la Tierra continúan su trabajo sobre este tema. Por favor, consulta nuestro sitio web regularmente para ver cómo puedes pasar la voz y ofrecer tu apoyo.

