Usted está aquí: Inicio / Qué hacemos / Pueblos Afectados y Comunidades Impactadas / experiencias desde las bases / Cambio en el clima y racismo ambiental: combustión de gas en el Delta del Níger

Cambio en el clima y racismo ambiental: combustión de gas en el Delta del Níger

Si usted se ha preguntado alguna vez como se debe sentir uno en el infierno, visite la llamarada de gas en Rumuekpe en el delta del Níger.

O puede también visitar las dos llamaradas de Shell en la comunidad de Umuebulu a lo largo del camino Aba justo a las afueras del Puerto Harcourt. O a los pozos más operados por Shell, ExxonMobil, ChevronTexaco, Agip y TotalFinaElf en el país más poblado de África.

 

Estas monstruosidades nunca serían aceptadas en una comunidad blanca, y son un buen ejemplo de racismo ambiental. Incluso el Banco Mundial los ha descrito como "el ejemplo más llamativo de negligencia ambiental". Veo por lo menos tres razones de gran alcance por las que deben ser detenidas.

 


La llamarada de Shell en Rumuekpe, en el Delta del Níger Foto: Israel Aloja, Acción por los Derechos Ambientales / Amigos de la Tierra Nigeria.

 

Primero, es un desperdicio aterrador. En el resto del mundo, casi todo el gas que se separa del petróleo, con el cual se encuentra mezclado, es utilizado por clientes domésticos o industriales, o re-inyectado (en Europa occidental es el 99%. Pero no en Nigeria. "No se encuentra usted molesto al saber que el gas producido en Níger es quemado por las multinacionales cuando en el resto del mundo solo se quema en promedio un 4%?”, Le pregunto al profesor de Estudios ambientales de Shell en la Universidad River State en Puerto Harcourt. “Es una pérdida de nuestros recursos, pero hemos sido pisoteados en el pasado" es la triste respuesta del profesor Cliff Odu.

 

En segundo lugar, hacen daño a las personas que viven cerca de ellas, así como a su ambiente. Imagine el efecto psicológico de vivir con tal ruido e intenso calor de día y de noche. Poco crece cerca de las llamaradas de gas, y usualmente contienen sustancias tóxicas, por ejemplo el benceno, un agente carcinógeno. Los aldeanos se quejan de la lluvia ácida que corroe sus techos. No sorprende que el campo residencial de Shell, con su cerca de alambre de púas, se extiende abajo del camino del Aba lejos de la llamarada de Umuebulu donde vive la gente pobre.


Animales de los pobladores se pasean cerca de la llamarada de Rumuekpe. Foto: Israel Aloja, Acción por los Derechos Ambientales / Amigos de la Tierra Nigeria.

 

Tercero, las llamaradas contribuyen de manera importante al cambio climático. El gas natural quemado causa emisiones de dióxido de carbono y metano, dos de los gases más importantes causantes del efecto invernadero. Estimaciones exactas de las cantidades de gas quemado son difíciles y no existen estadísticas en el mundo. Una estimación del Banco Mundial sugiere que aproximadamente 4.8 trillones de pies cúbicos de gas son quemados o liberados en la atmósfera anualmente, de los cuales Nigeria ha contribuido con 965 mil millones de pies cúbicos en los años 90´s (cerca del 20% del total, en gran medida el emisor nacional más grande, y cercanamente igual al 25% de la producción de gas proveniente del mar del Norte en el Reino Unido). El Banco asegura que esta combustión en Nigeria ha contribuido mas al efecto invernadero que el resto de los países en el sur del Sahara juntos.

 

Adicional a lo anterior el hecho de que la primera legislación nigeriana que exige a las compañías petroleras hacer uso este gas fecha de 1969, nace la pregunta obvia que es: ¿cómo puede ser que la combustión de gas aun continué?

 

Esta investigación nos conduce a la historia colonial del Reino Unido y a la sangrienta y corrupta tragedia ocurrida en Nigeria a raíz del petróleo y que el Reino Unido ayudó a dirigir. La primera perforación en Nigeria fue dirigida por Shell en 1956, cerca de la independencia del país en 1960. Desde entonces "se instaló (con ayuda Británica) un régimen corrupto que les garantiza una fuente de petróleo barato de alta calidad". Las enormes reservas del delta han encontrado su camino sobre todo hacia los E.E.U.U., Europa y Asia y como resultado miles de millones de dólares han sido dirigidos a los bolsillos de una élite corrupta y de las principales compañías petroleras, mientras que los que viven literalmente encima de estas reservas y al lado de estas llamaradas utilizan velas para encender sus hogares. En las palabras del Banco Mundial en 2002, "los beneficiarios principales del sector del petróleo son compañías extranjeras y el gobierno nigeriano. Hasta ahora, ha habido muy poco impacto directo en las vidas de los pobres de Nigeria.”

 


Lugar de la primera perforación en el delta del Níger, llevada a cabo muy cerca de la independencia del país. Foto: Israel Aloja, Acción por los Derechos Ambientales / Amigos de la Tierra Nigeria.

 

En resumen, la gente del delta del Níger ha sido (y es actualmente) engañada por los Británicos, los políticos y dictadores militares y las compañías petroleras. Mientras que las masacres políticas en el país están en aumento, las compañías petroleras han persuadido al actual régimen cuasi-militar de Abasanjo para permitir que continúen con la combustión de gas hasta por lo menos el 2008, sin importar lo que dice la ley, mientras hacen campaña en el resto del mundo de que se les permita aumentar emisiones en otras partes del mundo si terminan con las actuales en Nigeria. Alegando que no pueden económicamente hablando, detener la combustión de gas. Esto no es admisible, los ingresos anuales conjuntos de las compañías petroleras más importantes son miles de millones de dólares, y la mayoría de las reservas de petróleo de Nigeria se encuentran en “relativamente simples estructuras geológicas” según el gobierno de los E.E.U.U.

 

Pero la historia no es tristeza total. Los pobladores de Rumuekpe "lucharon y lucharon con éxito" dice el Sr. Chukwunenye Esevi de Shell, para instalar una conducto de agua dulce. Aunque las llamaradas parecen haberse incrementado, el porcentaje de gas en combustión en Nigeria es reportado como cerca de 75% al 52% de la total producción de gas. Una prueba que aplicar presión a las compañías funciona. Si estos esfuerzos fueran aumentados, localmente, nacionalmente e internacionalmente, entonces la gente del delta de Níger podría ser tratada de la misma manera que la gente en otras partes del mundo y, en el proceso, se podría disminuir grandes cantidades de gases productores del efecto invernadero.

 

Peter Roderick, Programa de Justicia en el Clima, Marzo de 2004

lea del informe publicado por el programa de justicia climático y derechos medioambientales
lea más del gasoducto de áfrica occidental

más información:
Amigos de la Tierra Nigeria: www.eraction.org
Programa de Justicia Climática: www.climatelaw.org

último actualizado

archivado en: ,
Acciones de Documento