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07/02/2012

Agricultura orgánica eclipsa cultivos transgénicos en Europa a medida que crece el rechazo público a las empresas de biotecnología

by Mercedes Camps Gonzalez — last modified 07/02/2012 10:40

El rechazo público a los cultivos genéticamente modificados ha asegurado que el área plantada en Europa en 2011 se mantuviera en un 0,1 por ciento de la tierra cultivable, según cifras publicadas por Amigos de la Tierra Europa. En comparación, la agricultura orgánica representó un 3,7 por ciento.

Ralph Rayner, UK - 9th place (tied)Campo plantado con centeno orgánico en el Reino Unido con cercas para diversas plantas y animales. Las cifras fueron publicadas tras los recientes anuncios de que la industria de biotecnología se está retirando de algunas partes de Europa.

 

Mute Schimpf, campañista de alimentos de Amigos de la Tierra Europa, declaró:

 

"El rechazo público a los cultivos genéticamente modificados ha asegurado que se restrinjan a pequeñas partes de la Unión Europea. Los políticos necesitan escuchar a la opinión pública y defender la exigencia de una agricultura más ecológica y segura. Los cultivos genéticamente modificados no deberían desempeñar ningún papel en la agricultura europea en el futuro".

 

El mes pasado la empresa de productos químicos más grande del mundo anunció que dejaría de desarrollar y comercializar cultivos genéticamente modificados en Europa. Sostuvo que su decisión se debía a "la falta de aceptación de esta tecnología en muchas partes de Europa por parte de la mayor parte de los consumidores, agricultores y políticos".

 

Del mismo modo, Monsanto anunció que no vendería su maíz genéticamente modificado, MON810 en Francia y en otros países en 2012.

 

La resistencia a los cultivos genéticamente modificados no se limita solo a Europa. La gente de todo el mundo se opone al poder de las empresas de biotecnología y su afán de controlar la cadena mundial de alimentos.

 

"Las pruebas en contra de los cultivos transgénicos continúan creciendo. Desde su introducción en el continente americano, el uso de plaguicidas ha aumentado significativamente al tiempo que los agricultores intentan controlar los yuyos de rápido crecimiento que ahora son resistentes a muchos químicos. Las comunidades y la naturaleza están pagando el precio de la contaminación. El sistema de agricultura con biotecnología es un callejón sin salida y no satisfacerá las necesidades del futuro", concluyó Mute.

 

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