Cientos de movimientos convergen en solidaridad internacionalista en el cierre de la Cumbre de los Pueblos
La Cumbre de los Pueblos llegó oficialmente a su fin en Belém, Brasil, con la entrega de una declaración final a la presidencia de la COP30. Más de 24.000 participantes de cientos de movimientos se comprometieron a luchar contra las causas de la crisis climática, incluido el militarismo y el capitalismo. De forma unida, los movimientos avanzaron en las soluciones reales que ya existen contra la crisis y que se construyen a diario en los territorios a través de prácticas agroecológicas, manejo comunitario de bosques, economías solidarias, protección de la biodiversidad por parte de los Pueblos Indígenas, soberanía alimentaria y prácticas tradicionales para el cuidado del agua y los bosques.
“La Cumbre de los Pueblos ha sido una convergencia histórica de pueblos y movimientos. Somos miles, pero representamos a millones. Aquí en la Amazonía, los pueblos convergen al igual que lo hacen los ríos. Hemos dejado en claro que las respuestas a las crisis ambientales sin precedentes que enfrentamos actualmente saldrán de las raíces de nuestros pueblos. Ante la destrucción provocada por la crisis climática y la guerra, estamos aquí luchando por la vida”.
Kirtana Chandrasekaran
Amigos de la Tierra Internacional
La Declaración Final de la Cumbre de los Pueblos se anunció tras un día de acción mundial el 15 de noviembre en el que las/os participantes reclamaron “Justicia Climática Ahora – Por el fin de las falsas soluciones y en defensa de soluciones reales desde los territorios”.
“Marchamos junto con 60.000 personas de cientos de movimientos feministas, campesinos, indígenas y ambientales como parte de la Cumbre de los Pueblos para hacer un llamamiento a favor de un cambio transformador e impulsar soluciones reales ante las crisis que enfrentamos hoy en día. Mientras las negociaciones de la ONU sobre el clima (COP30) se dilatan y están cada vez más plagadas de grupos de cabildeo empresariales que promueven falsas soluciones, las comunidades son empujadas cada vez más hacia las primeras líneas de la crisis climática. La Marcha de los Pueblos siguió un camino conjunto hacia la justicia climática, integrando la solidaridad internacionalista con la lucha por la liberación, de la Amazonía a Palestina”.
Lucia Ortiz
Amigas da Terra Brasil
“En todo el mundo, los regímenes autoritarios y neoliberales, la extrema derecha y el fascismo están desmantelando los derechos de los pueblos, atacando la democracia y exacerbando la crisis climática para beneficiar al poder empresarial. Se trata de un sistema interconectado de violencia sistémica y opresión. Estamos oponiendo resistencia contra el imperialismo y la guerra, la ocupación y el genocidio. Nos movilizamos en solidaridad internacionalista para defender los proyectos políticos emancipatorios, los territorios y el derecho a un futuro justo con justicia ambiental, social, económica y de género”.
Danilo Urrea
Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC)
Al igual que en la declaración, Amigos de la Tierra Internacional y aliados expresaron un fuerte rechazo a las falsas soluciones como respuesta a la crisis climática que perpetúan prácticas perjudiciales, generan riesgos para los pueblos y desvían la atención de las soluciones reales que proponen las comunidades.
“Un nuevo sistema económico y energético debe estar al servicio de la vida, no del lucro. Exigimos una transición energética justa y feminista que garantice la tierra, el trabajo digno y servicios públicos para todas y todos. Esto es parte de una lucha más amplia por el cambio de sistema y por poner el poder de nuevo en manos de los pueblos. Sabemos que el único camino hacia un futuro justo y habitable lo construyen los pueblos, unidos en solidaridad internacionalista”.
Nerisha Baldevu
Amigos de la Tierra África
“Durante décadas, el poder empresarial ha despojado nuestras tierras y territorios: ha robado recursos, envenenado ecosistemas y arrebatado las vidas y los medios de sustento de nuestros pueblos. Sin embargo, a estas mismas grandes empresas se las invita a la mesa de negociación e impulsan falsas soluciones que profundizan las mismas crisis que crearon. Rechazamos todos los esquemas que convierten a los bosques, los ríos, los suelos y el clima en mercancías para obtener ganancias. La verdadera justicia climática sólo es posible cuando las comunidades reivindican su pleno derecho sobre sus tierras, territorios y sistemas alimentarios; cuando la soberanía popular reemplaza la cooptación empresarial”.
Sarath Cheloor
Amigos de la Tierra India
Contacto para los medios
Ghislaine Fandel // ghislaine@foei.org // @FoEint // En Belém del 8 al 23 de noviembre