Paris, 23 Octubre 2019

Hoy Amigos de la Tierra Francia, Survie, AFIEGO, CRED, NAPE / Amigos de la Tierra Uganda y NAVODA han demandado a Total ante los tribunales por no haber elaborado y ejecutado su plan de vigilancia ambiental y de derechos humanos en Uganda. Esta es la primera acción judicial de este tipo, que solicita procedimientos de emergencia contra Total por incumplimiento de sus obligaciones de conformidad con la ley francesa de Deber de Vigilancia de 2017, cuyo objetivo es enfrentar la negligencia empresarial.

Total es la principal operadora de un megaproyecto petrolero en un parque natural protegido en Uganda en el Lago Albert y las cataratas Murchison. Total planea perforar más de 400 pozos para extraer cerca de 200.000 barriles de petróleo por día. Se construirá un oleoducto gigante de 1.445 km de longitud para transportar el petróleo, afectando a las comunidades y la naturaleza tanto en Tanzania como en Uganda.

La nueva ley francesa de Deber de Vigilancia obliga a Total a cumplir con sus obligaciones de derechos humanos con respecto a este proyecto. El juez decidirá si la empresa debe ser forzada, con posibles sanciones financieras, a revisar su plan de vigilancia reconociendo el verdadero impacto en las comunidades locales y el medioambiente derivadas de sus actividades petrolíferas. El tribunal también puede ordenarle a Total adoptar medidas urgentes para prevenir y evitar nuevas violaciones de derechos humanos o daños ambientales.

En junio de 2019, seis ONG presentaron una demanda formal contra la  gigantesca empresa francesa de combustibles fósiles para obligarla a revisar su plan de vigilancia ambiental y la implementación de ese plan para su proyecto petrolero en Uganda. Total rechazó los cargos tras un plazo legal de tres meses, lo que les permitió a los demandantes llevar a juicio a Total. Los impactos sociales y ambientales son tan graves que entablaron su demanda ante un juzgado de aplicación urgente.

Además de negar los cargos, Total no ha cambiado su comportamiento sobre el terreno en Uganda. La presión sobre las comunidades locales, amenazadas de desalojo, así como sobre las ONG que las apoyan ha aumentado. Los impactos y riesgos señalados en esta demanda judicial aumentan a diario.

Thomas Bart, activista de Survie que coordinó la investigación en el lugar, explica:Miles de personas ya sienten profundamente las consecuencias del proyecto petrolero. No sólo son las personas, cuyas casas y tierras han sido robadas, la excepcional biodiversidad de la región también está siendo atacada. Colocar un oleoducto gigante que atraviesa estos ecosistemas los pondrá en peligro en el futuro inmediato. Es urgente que paremos esto. Si consideramos todos los riesgos vinculados al oleoducto, estamos hablando de decenas de miles de personas afectadas«.

Esta es la primera vez que una empresa transnacional francesa es llevada a juicio en virtud de la Ley de Deber de Vigilancia, una ley innovadora por la que la sociedad civil francesa luchó durante muchos años.

Juliette Renaud, responsable principal de la campaña de responsabilidad empresarial de Amigos de la Tierra Francia dijo: «Además de la necesidad de ponerle punto final urgentemente a este escandaloso proyecto, esta causa judicial sin precedentes es también un signo legítimo de reconocimiento de que las empresas transnacionales tienen nuevas y muy concretas obligaciones jurídicas bajo esta ley. Las corporaciones ya no pueden esconderse detrás de ‘buenas intenciones’. Esperamos que esta acción judicial marque un punto de inflexión, y que la jurisprudencia generada pueda servir para muchos otros casos. Por lo tanto, defenderemos la letra y el espíritu de la ley, que es un gran paso adelante en la lucha contra la impunidad empresarial«.

Este litigio forma parte del movimiento mundial creciente por justicia. La semana pasada en las Naciones Unidas, 90 gobiernos y más de 200 organizaciones de la sociedad civil participaron en negociaciones para un nuevo tratado internacional jurídicamente vinculante para las empresas  transnacionales con respecto a los derechos humanos. La ley francesa de Deber de Vigilancia y la demanda contra Total en Uganda se presentaron en la ONU como evidencia que pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la jurisdicción de los tribunales nacionales y establecer  mecanismos de aplicación  internacional sólidos, incluido un tribunal internacional. Ya existen potentes campañas para replicar esta nueva ley francesa en Suiza, Reino Unido, Alemania y a nivel europeo, exigiendo Derechos para los Pueblos y Normas para las Grandes Empresas.

Karin Nansen, presidenta de Amigos de la Tierra Internacional, agregó: «Durante demasiado tiempo, las grandes empresas petroleras como Total han actuado con impunidad, pisoteando los derechos humanos y el medioambiente. Pero esta nueva ley de Deber de Vigilancia y la demanda judicial significan que tenemos la oportunidad de exigirle cuentas en Francia a Total, una corporación transnacional francesa, por sus violaciones a los derechos humanos y la destrucción del medioambiente en un país del Sur. Esta causa representa un momento trascendental para el movimiento mundial para terminar con la impunidad empresarial».

Decenas de miles personas ya han firmado la petición digital “¡Nos vemos en los tribunales, Total!” que respalda el caso judicial y a los demandantes que invitan a la comunidad internacional a sumarse. Sus voces será escuchadas en el Tribunal Superior de Nanterre, donde se celebrará una audiencia el 8 de enero de 2020.

Contactos de prensa:

Juliette Renaud, Amigos de la Tierra Francia, Responsable principal de la campaña de responsabilidad empresarial: +33 6 37 65 56 40, juliette.renaud[at]amisdelaterre.org

Thomas Bart, Survie, Coordinador de la investigación en Uganda: +33 6 52 21 15 61, thomas.solidarite60[at]gmail.com

Para las consultas de prensa generales y imagenes: press[at]foei.org