Palstinians representatives protest at COP for climate justice

Palestina es una causa de derechos humanos y justicia climática. Las luchas contra la ocupación israelí, que se ha basado en la explotación ilegal de las tierras y los recursos naturales palestinos, forman parte de una lucha de liberación, como nos cuentan PENGON / Amigos de la Tierra Palestina en esta entrevista. Nos reunimos con Rasha Abu Dayyeh y Abeer Butmeh, dos de sus miembros, que nos contaron cuál es la realidad actual en Palestina.

Como activista ambiental, ¿cómo relacionan su lucha en Palestina con la justicia climática y los derechos humanos?

Es imperativo reconocer que abordar las cuestiones ambientales no puede separarse del reconocimiento del derecho de los pueblos a la soberanía nacional en su propia tierra. Nuestra lucha por la liberación está interconectada con los movimientos mundiales que defienden los derechos indígenas, los derechos sobre la tierra y la lucha contra la industria de los combustibles fósiles y el colonialismo climático. Todo ello forma parte de la lucha colectiva por un mundo en el que todos/as tengan derecho a vivir con dignidad, libres de opresión.

En Cisjordania y la Franja de Gaza, se impide a los/as palestinos/as acceder a estos recursos, utilizarlos y beneficiarse de ellos. La ocupación israelí controla ilegalmente más del 65% de Cisjordania y restringe las prácticas agrícolas en el 35% de las tierras de la Franja de Gaza (Zonas de Acceso Restringido (ZRA)), todo lo cual impide a los/as palestinos/as hacer frente al cambio climático. Sin el fin de la ocupación y el bloqueo, las estrategias de adaptación tendrán un impacto limitado.

¿Cuáles son las repercusiones ambientales de la guerra en Gaza y de la ocupación de tierras palestinas? 

La comunidad mundial está siendo testigo de una serie de ataques llevados a cabo por las fuerzas de ocupación israelíes contra la población palestina, sus tierras y las infraestructuras civiles de Gaza. El genocidio ambiental se practica en la Franja de Gaza, donde tras un asalto de casi dos meses por parte de los ataques aéreos y los combates terrestres israelíes. Grandes franjas de Gaza han quedado arrasadas, las tierras agrícolas han sido destruidas, los olivos que han resistido durante generaciones están calcinados y los menguantes recursos hídricos están contaminados.

Los continuos bombardeos han dejado tras de sí materiales peligrosos que contaminan el suelo y las aguas subterráneas, lo que supone una grave amenaza para el ecosistema. Además, Israel rocía periódicamente pesticidas químicos altamente tóxicos en zonas cercanas a la valla perimetral, lo que agrava aún más los daños ambientales.

«La ocupación israelí controla ilegalmente más del 65% de Cisjordania y restringe las prácticas agrícolas en el 35% de las tierras agrícolas de la Franja de Gaza, todo lo cual impide a los palestinos hacer frente al cambio climático.» – Abeer Butmeh

El bloqueo israelí a la entrada de combustible y equipos necesarios para la sostenibilidad del sector energético en Gaza ha creado inmensas dificultades para satisfacer las necesidades energéticas de la población. Resulta inquietante que incluso infraestructuras críticas como hospitales, con paneles solares instalados en sus tejados, hayan sido blanco de las fuerzas israelíes durante la actual guerra contra Gaza.

Esto tiene consecuencias ambientales directas, como la contaminación de las fuentes de agua, los vertidos de aguas residuales y la interrupción de servicios esenciales, que pueden tener implicaciones sanitarias y ambientales a largo plazo.

» Para quienes han sido despojados/as de su patria, de sus recursos y de su derecho básico a existir, es imposible trabajar en los desafíos ambientales mientras se les niega la oportunidad de construir resiliencia y lograr la soberanía colectiva sobre recursos esenciales como los alimentos, la energía y el agua.» – Rasha Abu Dayyeh

¿Cómo responden como organización a todos estos retos?

PENGON, que reúne a 15 organizaciones ambientalistas de Cisjordania y la franja de Gaza, siempre ha luchado por resistir y vincularse con comunidades más allá de las fronteras para exponer cómo se puede resistir a la injusticia. 

Siempre encontramos alternativas, en las comunidades marginadas, en cooperación con nuestros miembros capacitamos a estas comunidades para aumentar su firmeza en su tierra, mediante la ejecución de proyectos ambientales de desarrollo; energía solar, redes de agua, rehabilitación de tierras…

Desarrollamos capacidades conjuntamente con las comunidades palestinas para que puedan defender sus derechos ambientales. Nuestra organización está movilizando activamente a nuestros/as simpatizantes de organizaciones ambientales internacionales para que aboguen por un alto el fuego inmediato. Además, actualmente estamos utilizando fondos de emergencia para proporcionar un apoyo crucial a la población de Gaza, especialmente a las mujeres, para satisfacer sus necesidades urgentes.

¿Cómo pueden nuestra federación y nuestros simpatizantes ayudar a la lucha palestina?

  • 1. Póngase en contacto con su miembro del Congreso y pida un alto el fuego inmediato; 
  • 2. Ayudar a poner el foco sobre lo que está ocurriendo en Gaza. Levantando las voces palestinas, compartiendo las realidades de diferentes maneras para apoyar la lucha. 
  • 3. Participar en protestas, marchas o mensajes en los medios de comunicación son una forma poderosa de demostrar públicamente la solidaridad con Gaza y de apoyar la lucha palestina;
  • 4. Unirse rápidamente para refutar la desinformación israelí, ya sea difundida a través de los medios de comunicación o propagada por el gobierno;
  • 5. Insten a sus gobiernos a respaldar el llamamiento palestino para la reactivación inmediata del Comité Especial de la ONU contra el Apartheid;