Nele Marien at the Convention on Biological Diversity

El 7 de diciembre comienza en Montreal la COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biológica de la Organización de las Naciones Unidas. Las Partes negociarán y con suerte llegarán a un acuerdo sobre un marco mundial que definirá las políticas en materia de biodiversidad para la próxima década.

Entrevistamos a Nele Marien, coordinadora del programa de bosques y biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional para saber por qué estas discusiones sobre la biodiversidad son tan importantes.

¿Qué es la biodiversidad y por qué es tan importante?

La biodiversidad es la vida en todas sus formas. Es central en la agenda de trabajo de Amigos de la Tierra Internacional. Toda la vida está interconectada; la biodiversidad tiene que ver no con una sola especie o territorio, sino con todos los ecosistemas y cómo, dentro de ellos, las diferentes especies viven y trabajan juntas y se apoyan entre sí, aunque una mate a la otra. Todo ser vivo sigue siendo parte de este sistema. Nuestras sociedades están socavando estos sistemas vivos y al hacerlo estamos saboteando la vida misma.

Desconexión de la biodiversidad

Muchos ecosistemas también son territorios indígenas, un punto fundamental que suele pasarse por alto hoy en día. Los Pueblos Indígenas son parte del ecosistema y viven en armonía con la naturaleza -viven como parte de sus territorios, no fuera de ellos. Sin embargo, a menudo suele considerarse erróneamente a la naturaleza como exenta de gente. Es algo que existe ahí, cuando se sale a caminar los domingos o se participa en un safari. Esta desconexión lleva a que las personas usen y abusen de la naturaleza. De hecho, la biodiversidad debería estar en todas partes y permear positivamente todos los aspectos de la vida de las personas y los pueblos.

¿La biodiversidad y la naturaleza son lo mismo?

La biodiversidad es la naturaleza. Pero a menudo se abusa de la palabra ‘naturaleza’. Las grandes empresas afirman que un champú o una plantación de monocultivos carente de biodiversidad son naturales. Hay quienes consideran que una plantación de árboles perfectamente alineados en una cuadrícula es hermosa, pero no es natural. La naturaleza es un ecosistema vivo desordenado, que se expande y crece orgánicamente. La cooptación del término naturaleza es maquillaje verde, una táctica empresarial que se usa para justificar la destrucción de la naturaleza. Por ejemplo, las grandes empresas usan las expresiones “soluciones basadas en la naturaleza” y “naturaleza positiva” con un sentido positivo, mientras no hacen nada por la biodiversidad o incluso la destruyen. Esto es peligroso. Amigos de la Tierra Internacional usa por eso con cautela el término ‘naturaleza’, especialmente en foros como el CDB. Después de todo, es un Convenio sobre la Diversidad Biológica, no sobre la Naturaleza. La diversidad es vital. Entendemos a la ‘naturaleza’ en un sentido que incluye a los seres humanos y excluye cualquier tipo de proceso que manipule la biodiversidad.

¿Cuál es el estado actual de la biodiversidad?

La biodiversidad está en crisis. El informe de 2015 sobre los Límites planetarios, que reseña las amenazas que enfrenta la estabilidad de nuestro mundo y la vida humana, indica que la pérdida de biodiversidad es una amenaza mayor que la crisis climática. Debido a los impactos humanos, la pérdida de especies está ocurriendo mil veces más velozmente que la taza natural. El informe del IPBES de la evaluación mundial de la biodiversidad en 2019 concluyó que un millón de especies corren riesgo de extinción en los próximos treinta años. No se trata sólo de extinción, sino que la diversidad genética y la abundancia de las especies individuales se está agotando a un ritmo aterrador. Todo esto pone en riesgo a los ecosistemas en general, ya que se rompen las interacciones entre las distintas especies. Y si a eso se le suma el cambio climático, el panorama para la biodiversidad es nefasto. Por ejemplo, el escarabajo del pino se reproduce más rápido debido al cambio climático, destruyendo bosques enteros.

Pero la agricultura industrial o los agrocommodities tienen por lejos el peor efecto sobre la biodiversidad.

Una sola especie de cultivo cubre amplias extensiones de tierra, haciéndolo vulnerable a enfermedades y dependiendo en exceso de plaguicidas. La agroecología, por otro lado, hace posible la biodiversidad agrícola que propicia que las especies se mantengan en equilibrio y se protejan entre sí.

Los impactos de los asentamientos humanos, la infraestructura y la minería son también sumamente negativos para la biodiversidad.

Clima y biodiversidad

El foco de atención reciente en los asuntos climáticos ha tenido como resultado la falsa creencia de que la biodiversidad resolverá el problema gracias al almacenamiento de carbono que ofrecen los bosques. Las COP sobre el clima piden más biodiversidad para que capture el carbono y que así las personas y las grandes empresas puedan seguir emitiendo. En realidad, el cambio climático socava la biodiversidad. Tenemos que hacerles frente de manera integrada tanto a la crisis del clima como a la crisis de la biodiversidad, y garantizar que las soluciones propuestas sirvan para ambas. Lamentablemente, esto está lejos de ser así en la actualidad.

¿Qué tiene de especial la COP15 del Convenio de la ONU sobre la Diversidad Biológica?

La reunión del CDB en Montreal tiene como objetivo definir el Marco Mundial de la Diversidad Biológica. Este marco de políticas para la biodiversidad 2020-2030 constituye el seguimiento de las Metas de Aichi de 2010-2020 acordadas en Nagoya, Japón, que fueron un conjunto de 20 metas buenas, pero que no se implementaron.

Amigos de la Tierra Internacional se hará presente para generar conciencia acerca de los riesgos que entrañan soluciones tales como la “Naturaleza Positiva”, un concepto sin sentido que permite la destrucción de la biodiversidad en una zona siempre y cuando se la restaure en otra, a menudo con plantaciones de árboles que destruyen la biodiversidad. Este peligroso concepto atraviesa el núcleo del Marco Mundial de la Diversidad Biológica.

También reclamaremos un cambio de sistema. Las tentativas para preservar el modelo económico actual a costa de la biodiversidad tienen que erradicarse de la COP del CDB de una vez por todas.

¿Cuáles son los desafíos que posiblemente surjan en Montreal?

El proceso de negociación ha sido muy difícil debido a la pandemia de Covid y a un procedimiento que impidió que los países se involucraran plenamente entre sí hasta muy tarde en el proceso. La integración de la biodiversidad será un gran escollo. Esta es una decisión aparte actualmente en discusión que esboza cómo debe tenerse en cuenta la biodiversidad en todos los sectores -económico, organismos, empresas, ministerios, etc. Si se hace bien, podría cambiar para mejor la forma en que el mundo lidia con la biodiversidad. Pero el texto fue definido por una pequeña comisión, que luego estuvo fuertemente influenciada por otro grupo de actores principalmente del gran empresariado. No incluye prácticamente nada de reglamentación gubernamental. Como resultado, este texto clave ahora está lleno de propuestas de maquillaje verde y falsas soluciones, una propuesta verdaderamente neoliberal. Es poco probable que haya tiempo suficiente para analizarlo en Montreal. El temor es que este texto, que minimiza el impacto del crecimiento económico y la codicia empresarial sobre la biodiversidad, se apruebe sin ninguna discusión.

Por cierto, la influencia creciente del gran empresariado en el CDB es realmente un motivo de preocupación. Sus tácticas incluyen infiltrarse en las delegaciones, pagar para que se plantee una visión determinada y afirmar falazmente que cuenta con respaldo científico. Lo más peligroso de todo es que el CDB y los gobiernos consideran que las grandes empresas deben ser parte de la discusión porque son ellas las que tiene que cambiar. Proteger la biodiversidad significa limitar la codicia empresarial.

¿Cuál sería un resultado positivo de las negociaciones?

Participamos en el CDB porque ha logrado definir una serie de decisiones positivas a lo largo de los años que les son útiles a los Pueblos Indígenas y la sociedad civil para defender la biodiversidad. Tenemos que tener esperanza en la COP15.

Los derechos son fundamentales

Los derechos humanos, los derechos de los Pueblos Indígenas y comunidades locales y los derechos de las/os defensoras/es ambientales tienen que figurar en el texto principal, no en el preámbulo que suele pasarse por alto. Esto es particularmente relevante en el texto referido a las áreas protegidas. El mundo necesita áreas que estén orientadas principalmente a preservar los ecosistemas. Pero hay que crearlas con una gobernanza adecuada, basada en la protección de los derechos de los Pueblos Indígenas y comunidades locales, cuando corresponda. Lamentablemente, muchos Estados y ONG conservacionistas quieren que las áreas protegidas no incluyan población. Pero los seres humanos pueden tener una interacción positiva con la biodiversidad y los ecosistemas, tal como han demostrado los Pueblos Indígenas durante miles de años. Los ecosistemas mejor preservados son aquellos donde viven Pueblos Indígenas. Las/os defensoras/es ambientales también requieren un reconocimiento especial. No es posible salvar la biodiversidad sin defender a quienes la defienden. La justicia social y la justicia ambiental van de la mano.

También esperamos decisiones positivas con respecto a la agroecología como la única alternativa plausible al agronegocio, que limiten los impactos de las grandes empresas sobre la biodiversidad, y acerca de otras metas referidas a la contaminación y la conservación de especies.

Unas últimas palabras antes del CDB

La biodiversidad es vida. La COP15 del CDB decidirá políticas para proteger la vida o no. ¡Sé parte de la lucha para garantizar que sí lo haga!