En 2014 se celebró una victoria de los pueblos en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: la aprobación de la Resolución 26/9 que estableció un nuevo Grupo de Trabajo Intergubernamental (IGWG por su sigla en inglés) para desarrollar un instrumento internacional jurídicamente vinculante que regule a las empresas transnacionales (ETNs) y otras empresas con respecto a los derechos humanos.

Durante la sexta sesión del IGWG, del 26 al 30 de octubre 2020 (virtual y presencial en Ginebra), continuaron las negociaciones sobre la base del 2º Borrador Revisado de 2020, el Borrador Revisado publicado en 2019, el Borrador Cero publicado en 2018, el Documento de Elementos presentado en 2017 y los resultados de las tres sesiones previas del IGWG (2016, 2015, 2014).

Una vez más, los movimientos sociales prepararon una Semana de Movilizaciones paralela, esta vez virtual, precedida por acciones de incidencia a nivel regional, en las capitales en todo el mundo y en línea, lideradas por grupos miembro de Amigos de la Tierra Internacional y sus aliados.

Les invitamos a unirse a este histórico proceso que busca poner fin a la impunidad empresarial, cuando las acciones de empresas extranjeras que conllevan violaciones de los derechos humanos y crímenes ambientales no son castigadas.

Las empresas sistemáticamente priorizan el lucro por sobre el medio ambiente y los derechos humanos. Muchas ETNs son más ricas y poderosas que los Estados que deberían regularlas en función del interés público. Muy a menudo, las grandes empresas se apropian de los espacios de decisión política, como las negociaciones en la ONU, y de esta forma delinean las políticas ambientales para que estén al servicio de sus intereses. Las empresas están muy bien protegidas y muy rara vez pueden ser responsabilizadas por las violaciones que cometen. Es necesario un tratado jurídicamente vinculante que permita a las víctimas el acceso a la justicia y que haga que las empresas tengan que asumir responsabilidad por sus violaciones. Depender de que las empresas se autoregulen voluntariamente simplemente no funciona.

La respuesta: Derechos para los pueblos, obligaciones para las empresas.

“Es tiempo de contar con un instrumento jurídicamente vinculante para controlar a las empresas transnacionales con respecto a los derechos humanos. Un tratado que también brinde a las víctimas de las violaciones perpetradas por las corporaciones el acceso a la justicia que hoy no tienen, y que enfrente al poder económico y político de las empresas transnacionales”

Lucia Ortiz, Amigos de la Tierra Internacional.

En esta caja de herramientas en línea para activistas, Amigos de la Tierra Internacional ofrece a sus grupos miembro, aliados, organizaciones de la sociedad civil y público interesado, recursos para la acción. Súmate a nuestras acciones de movilización e incidencia en pos de un tratado vinculante para poner freno a la impunidad empresarial corporativa y responsabilizar a las ETN por sus violaciones de derechos humanos.

SITIOS WEB DE ORGANIZACIONES ALIADAS QUE TRABAJAN EN EL TRATADO DE LA ONU:
Treaty Alliance
Campaña Global para desmantelar el poder corporativo