El pueblo Lenca está luchando desde hace muchos años para proteger su sagrado Río Gualcarque de los impactos de la proyectada y destructiva represa de Agua Zarca. Ese proyecto pone en riesgo el río y los medios de vida del pueblo indígena Lenca. Al proteger sus territorios y sus derechos, estas comunidades han sido víctimas permanentes de violencia, represión, ataques físicos y asesinatos.

Desarrollos Energéticos S.A. –DESA– es la empresa hidroeléctrica hondureña que está construyendo la represa, con financiación de 3 bancos internacionales: FMO (el banco de desarrollo de Países Bajos) que aportó US$15 millones, FinnFund (el fondo finlandés de cooperación industrial) que sumó US$5 millones, y BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica) que contribuyó con US$24,4millones.

Las comunidades, el COPINH y el Madre Tierra/Amigos de la Tierra Honduras también han estado reclamando desde hace años que estos bancos se vayan y le retiren su apoyo al proyecto. Ahora, por fin, FMO y FinnFund anunciaron que se retiran del proyecto, lo que deja al BCIE como único financiador internacional de la mortífera represa. No obstante, este no es en absoluto el fin de esta historia ni de las injusticias perpetradas contra el pueblo Lenca, como deja manifiesto esta declaración del Movimiento Madre Tierra:

Desde el Movimiento Madre Tierra / Amigos de la Tierra Honduras nos pronunciamos ante el retiro de los bancos internacionales FMO (Banco Holandés) y Finn Fund (Fondo Finlandés) del proyecto hidroeléctrico ubicado en Santa Bárbara, que gracias al trabajo incansable de resistencia y denuncia del COPINH y otras organizaciones fue posible.

«No podrá borrase solo con el retiro de éstos, sin que reconozcan y asuman la responsabilidad de la que tienen parte»

Sin embargo, la estela de muerte, persecución y violaciones a los Derechos Humanos fundamentales de la que Bertha Cáceres fue víctima y que ha dejado este tipo de proyectos hidroeléctrico en Honduras, no podrá borrase solo con el retiro esos bancos, sin que reconozcan y asuman la responsabilidad de la que tienen parte. El Movimiento Madre Tierra / Amigos de la Tierra Honduras, nos sumamos al reclamo justo del COPINH y organizaciones aliadas, ya que estos organismos financieros han ignorado las recomendaciones hechas por el COPINH que denuncian el atroz accionar de grupos paramilitares, e incluso siguen promoviendo como declara el COPINH “un proceso de toma de decisión sobre un proyecto hidroeléctrico que puede generar más violencia y represión”.

«Demandamos la protección y el respeto de las organizaciones que luchan por la defensa de los territorios ancestrales»

Hacemos un llamado al Estado hondureño a que garantice la protección y el respeto de las organizaciones que luchan por la defensa de los territorios ancestrales le exigimos al gobierno que garantice y ejecute el derecho a la justicia para esclarecer no solo el caso de Bertha Cáceres sino también el de todos los líderes y lideresas negros e indígenas asesinadas durante los últimos años.

El camino de resistencia y lucha por la defensa de los Derechos Humanos, la coexistencia justa con la madre tierra y un modelo de vida diferente al extractivo es posible y necesario, para cambiar el mundo racista, patriarcal, capitalista, especista y ecocida en el que nos encontramos.

Imagen Río Gualcarque © Edgardo Mattioli/Radio Mundo Real