Cancelación de la autopista A69: una victoria histórica para el medio ambiente en Francia
En febrero de 2025, después de una lucha implacable de varios años, los activistas ecologistas obtuvieron una victoria histórica contra el proyecto de la autopista A69 que conecta Castres con Toulouse. Sin precedentes, esa cancelación de proyecto de construcción de autopista en Francia supone un momento decisivo en la consideración de los retos medioambientales frente a grandes proyectos ecocidas.
Desde el inicio de las obras en marzo de 2023, una ola de indignación se levantó contra ese proyecto tan polémico. La A69 amenazaba 400 hectáreas de tierras agrícolas fértiles, cientos de árboles y corredores ecológicos esenciales para la biodiversidad local.
Frente a estas amenazas, los habitantes agrupados en torno al colectivo La Voie Est Libre y las organizaciones medioambientales como Los Amigos de la Tierra Midi-Pyrénées, ATTAC, Extinction Rebellion, Las Revueltas de la Tierra, France Nature Environnement, la Confederación Campesina o el Grupo Nacional para la Salvaguardia de los Árboles, han llevado a cabo una movilización que se hizo emblemática. Su victoria supone un momento decisivo en la consideración de los retos ambientales en Francia.
El fin de los grandes proyectos inútiles e impuestos
Además de la interpelación de los responsables regionales pro autopista, se ganó la batalla en el plano jurídico. El 20 de noviembre de 2024, se ganó una primera batalla cuando la ponente pública emitió un dictamen favorable a la cancelación de la autorización ambiental del proyecto, subrayando la ausencia de «razón imperativa de interés público importante».
El 27 de febrero de 2025, la sentencia se mantiene: el proyecto es ilegal y debe ser anulado, ganaron los opositores al proyecto de autopista. Esta decisión marca un precedente jurídico inédito, recordando al Estado francés sus obligaciones en materia de protección de la biodiversidad y lucha contra el cambio climático. Esta es la primera vez en Francia que un proyecto de autopista tan importante se cancela por razones medioambientales.
Como dijo Jean Olivier, presidente de Amigos de la Tierra Midi-Pyrénées: «Además de que este proyecto inútil, destructivo e irresponsable no verá la luz del día, también se fortalece el derecho ambiental. Esta decisión debe tener ahora una resonancia nacional y cambiar la situación en la lucha contra todos aquellos proyectos inútiles e impuestos.»
Esta victoria queda en una dinámica más amplia de oposición a grandes proyectos de infraestructuras incompatibles con las emergencias climáticas y ecológicas. Después del abandono del proyecto de aeropuerto en Notre-Dame-des-Landes en 2018, la cancelación de la A69 confirma la legitimidad de las luchas ecológicas en Francia y en el mundo.
Demuestra que las consideraciones ambientales y la voz de los territorios ya no pueden ser ignoradas en beneficio de intereses económicos a corto plazo. Más allá del caso específico de esta autopista, se cuestiona todo el modelo de desarrollo basado en la artificialización de los suelos y la destrucción de los ecosistemas. La era del petróleo debe terminar y la decisión dictada por el tribunal administrativo de Toulouse recuerda que la biodiversidad y el interés público deben estar en el centro de las políticas públicas.
Movilizaciones contra la A69, una resistencia inspiradora
La lucha contra la A69 muestra cómo la acción ciudadana, apoyada por asociaciones y colectivos y respaldada por una estrategia jurídica sólida, puede influir en decisiones que parecen irreversibles.
Esta lucha se anunciaba complicada. Los lobbies del hormigón y el asfalto tenían un aliado de circunstancia con la multinacional farmacéutica-cosmética Pierre Fabre, implantada en el territorio y que pesó con toda su influencia para la construcción de la autopista, amenazando de paso con deslocalizar sus actividades en caso de cancelación de las obras. En respuesta, el Estado aceleró la ejecución de las obras mientras que la justicia aún no se había pronunciado sobre su legalidad. Y por buenas razones, ya que la obra fue criticada desde el principio por la mayoría de los habitantes. Este proyecto de autopista con peaje, que requiere la degradación de las carreteras existentes, correspondía más bien a la privatización de infraestructuras públicas que a un proyecto de desarrollo local.
La lucha logró ocupar un lugar de primer orden en el plano mediático, movilizando una gran diversidad de tácticas y asegurando al mismo tiempo el apoyo de la opinión pública. Las acciones más inclusivas han sido, por ejemplo, manifestaciones pacíficas humorísticas, eventos culturales en apoyo a los activistas o la recogida de firmas para peticiones. Estas actividades fueron complementadas con otras más radicales, como la ocupación de territorios (Zonas A Defender) y la ocupación de árboles para retrasar el avance de los trabajos, así como huelgas de hambre y sed para mediatizar su lucha. La campaña que movilizó a más de 100.000 personas y atrajo la atención de activistas en el extranjero, como Greta Thunberg, se ha convertido en una de las luchas ecológicas y sociales icónicas de los últimos años en Francia.
Los Amigos de la Tierra Internacional se unen a los activistas, a los colectivos ciudadanos y al grupo local de Amigos de la Tierra Midi-Pyrénées para celebrar esta victoria sin precedentes, abriendo el camino a un mundo más democrático y ecológico. Como cantan incansablemente los activistas: ¡No Macadam!
Aunque esta decisión fue temporalmente anulada, una nueva sentencia judicial dictada el 12 de enero de 2026 ha paralizado esta vez las obras en 46 parcelas situadas a lo largo de los 53 km del trazado. Las batallas legales están lejos de haber terminado, por lo que Amigos de la Tierra Francia y Midi-Pyrénées seguirán luchando contra este gran proyecto innecesario e impuesto hasta conseguir la única victoria que vale la pena: la paralización definitiva del proyecto.