«¿Cómo describiría a Berta Cáceres?» me preguntó recientemente un periodista. Entonces ¿cómo describir la vida de alguien?

La prensa en Honduras se refiere a Cáceres como una activista ambiental, aunque no necesariamente con un sentido positivo, ya que puede representar una persona que se opone a todo el desarrollo e incluso a los derechos de las personas a sus medios de vida. Pero Berta era mucho más que este tipo de defensora del medio ambiente, ya que estaba trabajando tanto para la protección de la naturaleza como para la defensa de los derechos y la cultura indígenas, promocionando la vida en armonía con la naturaleza.

Al igual que muchas personas en Honduras y en todo el mundo, su muerte me provocó enojo y tristeza, así como los ataques contra los compañeros activistas en Honduras. Una manera de mostrar solidaridad y apoyo por su lucha fue un viaje a Honduras, para participar en el encuentro internacional “¡Berta Vive!”.

El Encuentro Berta Vive

Outside at the gathering.

Del 13 al 15 de abril de 2016, cerca de 1.500 integrantes de organizaciones de base de los movimientos sociales en Honduras, y delegaciones de 22 países y organizaciones internacionales, participaron en el Encuentro Internacional de los Pueblos “Berta Cáceres Vive”. Esta congregación en Tegucigalpa y Río Blanco, Honduras, nos dio la oportunidad de debatir, compartir y reflexionar sobre el mejor camino a seguir. Amigos de la Tierra Internacional también estuvo presente con una delegación para mostrar su solidaridad con la familia de Berta Cáceres, militantes de su organización (COPINH) y el pueblo de Honduras.

El encuentro tuvo varias demandas y objetivos. Estos incluyen justicia para Berta, lo cual requiere una investigación que tenga en cuenta el contexto político de su asesinato; que la empresa DESA se retire del territorio lenca; que los militares se retiren del territorio indígena y las comunidades de base; y un fuerte apoyo para COPINH y organizaciones indígenas y comunitarias similares.

Pasamos este inspirador encuentro de tres días comentando la situación en Honduras y cómo podemos apoyar el trabajo de COPINH y otros defensores indígenas del medio ambiente. El último día, durante la visita al río Gualcarque y la comunidad de Río Blanco, fuimos testigo de las amenazas que están recibiendo los activistas de COPINH a diario y la inacción de la policía para protegerlos.

Honduras

De hecho, Honduras, con su violencia e impunidad para aquellos que la cometen contra los activistas, no es un lugar fácil para vivir para la mayoría de la gente, activistas en particular. Hay un montón de pobreza en un país que tiene una gran brecha de desigualdad, que se incrementaron tras el golpe de estado en 2009. Por ejemplo, en los dos años siguientes al golpe, más del 100% de todas las ganancias de ingresos reales fue a parar al 10% más rico de los hondureños.

Honduras fue nombrado el país más peligroso del mundo para los activistas ambientales según un informe de Global Witness en 2015, con los defensores de los derechos indígenas particularmente en riesgo.

De 2002 a 2014 hubo 111 activistas muertos en Honduras, pero el fuerte aumento ocurrió en 2010 después del golpe. El informe también señaló: “La oposición a las represas hidroeléctricas desarrolladas sin consultar a las comunidades afectadas han provocado extensas amenazas y violencia contra defensores del medio ambiente y de la tierra en Honduras. Muchos de los proyectos están vinculados a las figuras políticas y económicas más poderosas del país. En la incertidumbre política tras el golpe militar de 2009, se aprobó una polémica ley que permitía al gobierno vender ríos y otras fuentes de agua del país al mejor postor. Un año más tarde, el gobierno derechista del Partido Nacional aprobó 47 concesiones hidroeléctricas, presuntamente otorgando términos muy favorables a través de un proceso de licitación cerrada y sin consultar a las comunidades locales”.

La represa Agua Zarca

La resistencia de COPINH a la expropiación de la tierra y el río para la represa bajo estas circunstancias es un logro extraordinario, y no es de extrañar que sus líderes estén siendo atacados. Entre otras organizaciones, Amigos de la Tierra Internacional ha mostrado su solidaridad con ellos de diferentes maneras, como cuando fueron enjuiciados falsamente en 2013.

Los asesinatos son solamente la punta del iceberg en términos de la presión que comunidades indígenas, tales como los lencas, reciben cuando defienden su territorio. La presión proviene tanto del Estado como de los inversores y se presenta en forma de amenazas, sobornos, secuestros, juicios falsos, abusos físicos y asesinatos. Con todo esto denunciado a nivel internacional respecto a la represa de Agua Zarca, es tristemente irónico que los inversores europeos FMO y Finfund solo hayan suspendido sus inversiones en el proyecto después de los dos asesinatos más recientes denunciados a nivel internacional de líderes del COPINH (Berta Cáceres y Nelson García) a mediados de marzo de este año.

En comparación, la constructora hidroeléctrica china Sinohydro, que había obtenido un contrato para construir la represa de Agua Zarca, se retiró del proyecto después de la muerte de Tomás García en 2013. “Desde el mismo inicio”, declaró Sinohydro, “se observó que había graves conflictos de interés entre el empleador del proyecto, es decir, DESA, y las comunidades locales, las cuales fueron calificadas de impredecibles e incontrolables por parte del contratista”.

Ahora se necesita incrementar la presión sobre el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para que también se retire, y sobre DESA y el gobierno de Honduras. Esto es lo mínimo que podemos hacer para apoyar la lucha de COPINH y para celebrar la vida de Berta.

¡Berta Vive!

Berta Caceres, Honduras

Cuando se tiene en cuenta la situación en Honduras, el asesinato de Berta Cáceres no debería haber sido sorprendente. Tal vez creímos ingenuamente que el reconocimiento internacional y la visibilidad de su trabajo la protegerían. Pero los que la mataron querían mostrarnos que nadie está a salvo. Querían desatar el miedo y tal vez lo lograron. Por otro lado, también mostraron claramente la cara brutal de un sistema que valora las ganancias mucho más que la vida, y algunas vidas más que otras. Nos mostró que hasta que no cambiemos estos valores, el 99% de nosotros nunca estará realmente seguro y que necesitamos actuar juntos en solidaridad.

La noticia de los arrestos del 3 de mayo es alentadora. No me sorprende leer que entre los detenidos hay personas afiliadas a DESA (la empresa responsable del proyecto de la represa Agua Zarca, a la cual Berta murió oponiéndose). Se debe seguir investigando para asegurar que todos los implicados sean conducidos ante la justicia. Esto no va a traer de vuelta a Berta, pero aliviará a su familia y ayudará a combatir la cultura de violencia contra los activistas en Honduras.

La historia de Berta Cáceres es una historia de resistencia contra la privatización, la colonización y el capitalismo. Es una historia de defensa de la tierra y el agua, de subsistencia de la vida. Berta Cáceres nos ha mostrado un modo de vida y lucha. O, para decirlo en sus propias palabras: “Despierten, ¡se acaba el tiempo!”. Mientras seguimos su camino, ¡ella vivirá!

Autora:  Jagoda Munic – Presidenta de Amigos de la Tierra Internacional

Ver: Animación breve sobre la represa Agua Zarca.