“Nos encontramos en un estado de mucha ansiedad, conmoción y desconsuelo. Gran parte de nuestro personal, voluntarias/os y las comunidades con las que trabajamos perdieron sus hogares y entornos. Esto es el cambio climático. Esta temporada de incendios es exactamente como predijo la comunidad científica. Así es cómo luce para nosotras/os un mundo con un aumento de 1,5 grados”.

Cam Walker, Friends of the Earth Australia

Australia se encuentra actualmente en medio de una crisis de incendios forestales sin precedentes. La magnitud y el nivel de devastación de los incendios es inconcebible. A la fecha, los incendios quemaron más de 5 millones de hectáreas de tierras y provocaron la destrucción de 1500 hogares y la muerte de mil millones de animales. Al menos 27 personas han muerto, incluidos al menos dos bomberos [6 de enero de 2020]. Se quemaron bosques tropicales ancestrales: áreas totalmente únicas en términos de la biodiversidad que mantienen se perdieron para siempre. La comunidad científica teme que también se hayan perdido especies enteras.

El incendio es tan inmenso que crea sus propios sistemas meteorológicos. Los esfuerzos para apagar los incendios se ven obstaculizados por tornados de fuego y tormentas eléctricas inducidas por el fuego. El humo cubre gran parte de la Costa Este de Australia, lo que hace que la zona tenga la peor calidad de aire en el mundo e incluso haya provocado muertes. El humo de los incendios llegó a Nueva Zelanda y hasta a América Latina.

Dado que el verano recién comenzó en Australia y ya se están alcanzando temperaturas récord de 48,9 grados celsius en Sídney, lo que lo convierte en el lugar más caluroso del planeta, la gente se está preparando para lo que les depare el resto de la temporada de incendios. Muchas/os voluntarias/os de Amigos de la Tierra Australia, así como integrantes de la organización y comunidades se han visto afectadas/os, sufrieron la pérdida devastadora de sus hogares y tuvieron que evacuar. Muchas personas también están trabajando activamente como bomberas/os voluntarias/os para apagar el fuego y proteger vidas y propiedades, incluido Cam Walker de Amigos de la Tierra Australia.

La respuesta del gobierno de Australia ha sido indignante. El primer ministro Scott Morrison se negó en un principio a regresar de sus vacaciones en Hawái. Lamentablemente, el gobierno se ha negado a reconocer el papel del cambio climático como causa de esta catástrofe.

La creciente tendencia de la derecha de capturar los medios masivos y el ámbito político tristemente domina la narrativa relacionada con los incendios. En los medios de derecha circulan falsas narrativas: insinuaron que estos incendios no son excepcionales; y cuando ya les era imposible seguir afirmando esto, dijeron que las/os activistas ambientales habían contribuido supuestamente por oponerse a que se quemen o eliminen manualmente las cargas de combustible seco”; y finalmente circularon la idea de que la raíz del problema eran los pirómanos. Lo que sea para evitar tener que hacer frente a la verdad: que los incendios son indiscutiblemente impactos del cambio climático y que son incluso peores de lo que se predijo.

Los países en desarrollo han sufrido devastadores impactos climáticos durante décadas, pero ahora los impactos también están azotando partes de los países ricos. Para todas/os aquellas/os que creían que una vez que los países ricos se vieran afectados sus gobiernos implementarían medidas drásticas impensables hasta el momento, hay un mensaje útil aquí. Durante décadas, Australia se ha negado a hacer la cuota parte que les corresponde en materia climática, mientras que los impactos climáticos devastaron algunos de los pueblos y países más vulnerables del mundo. Ahora queda claro que ni siquiera están dispuestos a actuar por sus ciudadanas/os. Se niegan a reducir las emisiones, incluso aunque enfrenten impactos catastróficos para los pueblos y la vida silvestre, además de pérdidas financieras de aproximadamente 4400 millones de dólares australianos. Siguen en el bolsillo de la industria de los combustibles fósiles, apoyando la extracción de carbón y los privilegios para algunos pocos a costas de muchos. Nuestra gran esperanza es que la indignación y la crisis en Australia los lleve a implementar cambios y acciones drásticas. En este momento, por supuesto, la gente está concentrada en apagar el fuego y lidiar con las consecuencias inmediatas, pero también es necesario encauzar el poder de los pueblos para propiciar cambios y transformaciones desde las cenizas de esta catástrofe. 

Y mientras la mayor parte de la atención se encuentra con razón en Australia, debemos recordar que los impactos climáticos continúan sin tregua en otras partes del mundo, particularmente en los países en desarrollo. En la región de Asia Pacífico, con mucha menos cobertura en los medios a nivel mundial, se ha producido una catástrofe de inundaciones en Yakarta, Indonesia, sin precedentes. Al menos 67 personas murieron como resultado de inundaciones y aludes repentinos y miles de hogares fueron llevados por la corriente. The Guardian informó que “según datos del gobierno obtenidos el lunes, 35 000 personas aún no pudieron regresar a sus hogares luego de que las casas se sumergieran en aguas muy sucias de hasta 1,5 metros de profundidad» [6 de enero 2020].

Se puede ver la terrible ironía de los dos extremos que enfrenta la región Asia Pacífico y que representa el amplio espectro de los impactos climáticos: calor extremo, sequía e incendios por un lado; y lluvias monzónicas excesivas, inundaciones y aludes de tierra por el otro. Pero en última instancia vemos que los pueblos y la naturaleza pagan el costo de años de falta de acción en materia climática. Expresamos nuestra solidaridad con todas las personas afectadas y aquellas que valientemente están apoyando los esfuerzos de emergencia y recuperación en condiciones desgarradoras. Debemos luchar para cambiar este sistema fallido: debemos reducir drásticamente las emisiones; financiar la adaptación y las pérdidas y daños en los países en desarrollo; y construir sociedades resilientes en todas partes. Debemos seguir luchando por los pueblos, la biodiversidad y la naturaleza en todo el mundo 

Cómo puedes actuar y expresar tu apoyo:

Lo que necesitamos más que nunca es el poder popular que nos permita movilizar la acción en materia climática. Por favor súmate a una campaña por la justicia climática desde cualquier parte del mundo. Amigos de la Tierra Internacional tiene grupos miembro en 73 países. Acompáñanos en la lucha por la justicia climática y la protección de la biodiversidad. Tus acciones nos ayudarán a proteger a los pueblos y el planeta.

Amigos de la Tierra recomienda que si quieres contribuir, puedes apoyar a los fondos de emergencia contra los incendios. Puedes seguir sus cuentas en las redes sociales, @FoeAustralia en Twitter y Facebook, para mayor información.