LIMA, PERÚ, 9 de diciembre de 2014 – Amigos de la Tierra Internacional expresa gran preocupación por el texto que surge de las negociaciones más recientes de la ONU sobre el clima, que muestra que los países ricos continúan debilitando descaradamente sus compromisos de acciones en torno al clima.

“El texto que se está discutiendo en Lima a la fecha evidencia los esfuerzos deliberados que se realizan para desmantelar la convención de la ONU sobre el cambio climático mediante la eliminación del requisito para los países desarrollados de cumplir con metas cuantificables de financiamiento y hacerse cargo de su responsabilidad histórica por el cambio climático”, afirmó Dipti Bhatnagar, coordinadora del programa de Justicia Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional.

“Estamos en medio de una emergencia planetaria y es necesario que las autoridades del mundo realicen acciones audaces y justas. En su lugar, lo que vemos en Lima es que se intenta debilitar las propuestas que ya para empezar no eran suficientemente fuertes. Es absurdo”, agregó.

El acuerdo de la ONU sobre el clima reconoce actualmente que los países desarrollados han contribuido más al cambio climático y deben tomar medidas drásticas para aportar la cuota parte que les corresponde para encarar la crisis. Deben reducir drásticamente sus emisiones y también deben proporcionar financiamiento, transferencia de tecnología y capacitación a los países en desarrollo que ya están sufriendo en mayor medida los efectos de la crisis climática.

Pero aquí en Lima, los países desarrollados están evadiendo una vez más estas responsabilidades.[1] Todo acuerdo futuro de la ONU sobre el clima debe ser exhaustivo, equitativo y vinculante, considera Amigos de la Tierra Internacional. Las metas de reducción de emisiones incluidas en este acuerdo deben reflejar un enfoque de reparto justo del “presupuesto de carbono” [2].

Amigos de la Tierra Internacional, el movimiento por la justicia climática y la mayoría de los países en desarrollo reclaman obligaciones aplicables y legalmente vinculantes para los países desarrollados a través de un acuerdo de la ONU que sea ambicioso y justo para las personas, los pueblos y el planeta.

Sin embargo, las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC por su sigla en inglés) que se están discutiendo en Lima no obligan a los países desarrollados a explicar cuánto financiamiento tienen pensado proporcionar, ni qué harán en lo referente a la capacitación o la transferencia de tecnología.

El texto que se está discutiendo en Lima también deja de lado los derechos y necesidades de los pueblos afectados trampeando en los asuntos de adaptación.

En septiembre de 2014, cientos de miles de personas en distintas ciudades de todo el mundo marcharon a favor de soluciones reales a la crisis climática: las propuestas de Lima hacen caso omiso de los reclamos populares liberando a los países desarrollados de sus responsabilidades.

“El texto se discute a través de un proceso sesgado que no da la misma voz a las partes presentes en la mesa de negociación de la ONU. Las voces del mundo en desarrollo han sido marginadas”, dijo Geoffrey Kamese, Director de Programas de Amigos de la Tierra Uganda.

“Si el texto que surja de las negociaciones de Lima no obliga a los países a establecer claramente cuándo y cómo cumplirán con sus responsabilidades con el mundo y la gente, no tendrá absolutamente ningún valor”, agregó.

Cualquiera sea el acuerdo que se apruebe en Lima, allanará el camino para un acuerdo clave en París en 2015 que determinará las acciones que realizarán los países a partir de 2020 frente al cambio climático. ¿Pero qué harán desde ahora hasta 2020?

Las propuestas de acción climática en discusión en Lima parecen ser nada más que la creación de un foro y el nombramiento de varios grupos técnicos de expertos, las cuales claramente no son soluciones para los problemas que enfrentamos. Necesitamos acciones reales ahora mismo.

Las negociaciones anteriores de la ONU sobre el clima propusieron algunas medidas que podrían habernos aproximado a un acuerdo justo y equitativo. En los últimos 20 años de negociaciones de la ONU, hemos sido testigos de los esfuerzos continuos de los países desarrollados para destruir sistemáticamente esas iniciativas.

PARA MAYOR INFORMACIÓN EN LIMA (del 1 al 12 de diciembre)

Dipti Bhatnagar, coordinadora del programa de Justicia Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional:
+ 51 974 6969 42 (celular peruano del 9 al 14 de diciembre) o correo electrónico dipti@foei.org

Geoffrey Kamese, Director de Programas de Amigos de la Tierra Uganda:
+ 51 977 300 339 (celular peruano del 9 al 10 de diciembre) o correo electrónico kameseus@yahoo.com

Denis Burke, Editor web y de comunicaciones electrónicas de Amigos de la Tierra Internacional
+ 51 991 366 935 (celular peruano del 9 al 12 de diciembre) o correo electrónico denis@foei.org

NOTAS PARA LOS EDITORES

[1] Para mayor información acerca de las negociaciones de la ONU sobre el clima véase http://newsroom.unfccc.int/

[2] El presupuesto de carbono es la cantidad limitada de contaminación de carbono que aún puede emitirse evitando aún así un “cambio climático peligroso”.