Río de Janeiro (Brasil) – El 19 de junio de 2012, en la víspera de la importante Cumbre de las Naciones Unidas que tendrá lugar del 20 al 22 de junio en Río de Janeiro [1], Amigos de la Tierra Internacional lanzó un nuevo informe que denuncia la creciente influencia de las grandes empresas y el lobby empresarial dentro de la ONU. [2]

«Las posiciones de los gobiernos están cada vez más controladas por los intereses empresariales vinculados a la industria y a los sectores comerciales contaminantes que pretenden lucrar con la crisis ambiental, climática y financiera», afirmó Nnimmo Bassey, presidente de Amigos de la Tierra Internacional.

El informe denominado ‘Liberar a la ONU de la cooptación empresarial’ presenta varios casos que ponen en evidencia cómo las políticas y los organismos de la ONU han sido excesivamente influenciados por el sector empresarial.

Asimismo demuestra cómo esto daña la capacidad de la ONU de encontrar soluciones a los diversos problemas que debe resolver, al despojarla de su voluntad de enfrentarse al papel de las grandes empresas en provocar muchos de los problemas ambientales, sociales, alimentarios y económicos que afectan al mundo hoy en día.

Según el nuevo informe, las posiciones de los gobiernos nacionales en las negociaciones multilaterales están cada vez más influenciadas por las empresas; los representantes de las empresas dominan ciertos espacios de discusión de la ONU y algunos organismos de la ONU; los grupos empresariales tienen una función privilegiada de asesoramiento; los funcionarios de la ONU van y vienen del sector privado; y – por último, pero no menos importante- los organismos de la ONU dependen económicamente cada vez más del sector privado.

El nuevo informe también establece que la ONU ha trabajado muy de cerca con las grandes empresas en el desarrollo y la promoción del concepto de ‘economía verde’, que vende a la naturaleza y a la gente, y en el lavado de imagen de un sistema económico injusto a expensas del desarrollo sustentable.

Más de 372 organizaciones de la sociedad civil que representan a millones de personas de todo el mundo firmaron una declaración – lanzada por Amigos de la Tierra Internacional y otras nueve organizaciones- para denunciar el dominio de las empresas en las Naciones Unidas.

«El hecho de que la ONU responda cada vez más a los intereses empresariales distrae la atención de la ONU de combatir las principales causas de los problemas ambientales, sociales y económicos. La ONU y esta Cumbre Río+20 deberían escuchar las demandas de la Cumbre de los Pueblos en Río y tomar medidas que responsabilicen a las empresas de sus impactos negativos», declaró Lucia Ortiz, Coordinadora del Programa Justicia Económica de Amigos de la Tierra Internacional.

«Los muchos ejemplos de cooptación empresarial perjudican el buen trabajo que muchos organismos y funcionarios de la ONU realizan a nivel mundial para proteger y empoderar a la gente. Permitir que esto suceda es poner en riesgo la credibilidad y la integridad de la ONU y de sus estados miembros. De hecho, esto amenaza con socavar la misión de todo el sistema de la ONU y debe detenerse», afirmó Paul de Clerck, coordinador de la campaña sobre Corporaciones de Amigos de la Tierra Internacional.

¿QUÉ MUESTRAN LOS ESTUDIOS DE CASOS?

  • La iniciativa Energía Sustentable para Todos (SE4ALL) está siendo decidida por un grupo elegido a dedo y que no rinde ningún tipo de cuentas. Está dominado por representantes de empresas multinacionales e intereses vinculados a los combustibles fósiles, prácticamente sin participación ni consulta a la sociedad civil. Amigos de la Tierra Internacional considera que SE4ALL no logrará su objetivo declarado de duplicar la cantidad de energía renovable.
  • El apoyo a las políticas agrícolas y alimentarias parece estar comprometido por los vínculos empresariales en el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de la ONU (IFAD). Promueve tecnologías que ponen en peligro a los derechos de los pueblos y el acceso a los alimentos.
  • El Convenio sobre Diversidad Biológioca (CDB) está cada vez más impulsado por actores empresariales interesados en la financialización de la naturaleza, en lugar de la necesidad de conservar la biodiversidad.
  • Los intereses del sector privado procuran cada vez más formas de tratar el agua como una mercancía mientras privan a la gente de su derecho universal al agua y ponen en peligro el acceso al agua y el saneamiento para millones de personas en todo el mundo.
  • El Pacto Mundial de la ONU permite a las empresas mejorar su imagen mediante la (mala) utilización de la bandera de la ONU para su propio beneficio, sin embargo no logra mejoras reales en el comportamiento de las empresas.
  • La ONU ha trabajado junto a las grandes empresas en el desarrollo y la promoción del concepto de ‘economía verde’ que vende a la naturaleza y a la gente, y que lava la imagen de un sistema económico deteriorado e injusto a expensas del desarrollo sustentable.

POR MÁS INFORMACIÓN

Paul de Clerck, Coordinador de la Campaña sobre Corporaciones, Amigos de la Tierra Internacional
Tel + 32 494 38 09 59 o +55 21 6968 7827 (celular en Brasil válido solamente del 19 al 22 de junio) o email paul@milieudefensie.nl

Lucia Ortiz, Coordinadora del Programa Justicia Económica de Amigos de la Tierra Internacional (en Brasil)
Tel: + 55 51 98 41 87 07 o +55 21 6968 7826 o email lucia@natbrasil.org.br

Nnimmo Bassey, presidente de Amigos de la Tierra Internacional:
Tel: +55 21 69 68 78 24 (celular en Brasil válido del 15 al 23 de junio) o +234 803 727 4395 (celular de Nigeria), o email Nnimmo@eraction.org

NOTAS A LOS EDITORES

[1] El sitio web de la Cumbre es:  http://www.uncsd2012.org

[2] El nuevo informe está en línea:

EN INGLÉS
EN ESPAÑOL
EN PORTUGUÉS

El 5 de junio de 2012, Amigos de la Tierra Internacional comenzó una campaña para exhortar a la ONU a que limite la influencia excesiva de las empresas multinacionales en sus procesos de toma de decisiones.

La campaña incluye una petición pública en línea que solicita al Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, que tome las medidas necesarias para liberar a la ONU de la cooptación empresarial.