Biodiversidad y derechos humanos: denunciar el poder empresarial, fortalecer las luchas populares
La crisis mundial de la biodiversidad debe entenderse no sólo como una emergencia ecológica, sino también como una profunda crisis de justicia. La destrucción acelerada de los ecosistemas está indisolublemente ligada a la violación de los derechos humanos, en particular de los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, las comunidades locales, los/as campesinos/as, las mujeres y los/as defensores/as del medio ambiente.
La pérdida de biodiversidad no es un proceso neutro; está impulsada activamente por las estructuras de poder y por los modelos económicos de las empresas que privilegian el lucro por encima de la vida. La agricultura industrial, el extractivismo, los megaproyectos de infraestructura y la financiarización de la naturaleza son las fuerzas centrales detrás del declive de la biodiversidad, y están controladas e impulsadas en gran medida por las empresas transnacionales. Al operar a través de las fronteras y las cadenas de suministro, a menudo protegidas por complejas estructuras legales e influencia política, estas empresas actúan con frecuencia con impunidad.
La historia se repite una y otra vez: los actores corporativos invaden territorios para obtener beneficios, lo que a su vez desencadena la resistencia de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales (PICL), ya que se ignoran sus derechos a decidir y a la autodeterminación. A esto le sigue el menoscabo sistemático de los derechos colectivos, que incluye violaciones de los derechos humanos individuales a través de la violencia, el desplazamiento o la pérdida de medios de subsistencia. A pesar del reconocimiento de que la protección de los derechos humanos es esencial para la defensa de la biodiversidad, los marcos de gobernanza global no han logrado hasta ahora vincular los factores corporativos con la destrucción ecológica y los/as defensores/as del medio ambiente.
Basándose en pruebas procedentes de las luchas de base, el informe “Biodiversidad y derechos humanos: denunciar el poder empresarial, fortalecer las luchas populares” destaca las formas concretas en que la pérdida de biodiversidad y las violaciones de los derechos humanos están entrelazadas. Al documentar estudios de caso de todos los continentes, analizar las estrategias corporativas de impunidad y poner de manifiesto las limitaciones de los enfoques voluntarios y los procesos de diligencia debida, el estudio pretende hacer frente al poder corporativo de forma directa.
Lea el informe para saber más sobre cómo las empresas violan los derechos humanos mientras afirman que están “protegiendo la biodiversidad”, y cómo sería un verdadero cambio de sistema.