Más de dos décadas después de que se denunciara a Shell por primera vez por la destrucción del Delta del Níger, el petróleo sigue contaminando la tierra, no se ha indemnizado a las víctimas y Shell continúa obstruyendo la justicia.

Lo primero que te impacta es el hedor del petróleo, del crudo, que impregna el aire. La camioneta avanza lentamente tratando de eludir los baches del camino, lo que nos permite sentir la realidad de los charcos llenos de petróleo que salpican a nuestro paso.

Estamos en el lugar con Environmental Rights Action/Amigos de la Tierra Nigeria, inspeccionando el estado de las tareas de limpieza en algunos de los lugares afectados por los derrames de petróleo en el Delta del Níger. Ya pasaron más de 23 años desde que Ken Saro Wiwa junto con ocho líderes Ogoni, fueran ejecutados por el gobierno de Nigeria por oponerse a las actividades de Shell en sus comunidades. Hace más de una década, cuatro campesinos nigerianos, junto con Amigos de la Tierra Países Bajos iniciaron una demanda judicial contra Shell en Países Bajos para que la empresa rinda cuentas por la destrucción del Delta del Níger. 

El petróleo se arremolina en el agua del río, aldea Bodo

Entre los años 1976 y 1991, más de dos millones de barriles de petróleo contaminaron Ogoniland tras 2976 derrames de petróleo independientes. Aunque la producción de petróleo ha cesado, los oleoductos gestionados por Shell siguen surcando las tierras, arroyos y vías fluviales. Las filtraciones provocadas por la corrosión de los oleoductos –y los pillos— son  el motivo por el cual la zona continúa asolada por derrames petroleros. 

Es un doloroso ejemplo de la impunidad empresarial el hecho de que incluso cuando el trabajo incansable de las comunidades, particulares y campañistas logra un atisbo de justicia, muy pocas veces se termina de cumplir. Y no hay un ejemplo más claro que lo que le sucede al pueblo Ogoni en el Delta del Níger. Tal como nos explicó Michael Karikpo, de Environmental Rights Action:

“El precio de la docilidad de nuestras comunidades y nuestro país es la pérdida de la libertad y la soberanía a manos de empresas petroleras multinacionales voraces y depredadoras como Shell. Nuestras comunidades deben levantarse y seguir exigiendo que Shell, y el sistema internacional que la sustenta, rindan cuentas».

El horror de la vasta superficie de tierras ennegrecidas y sin vida que se extiende ante nuestros ojos es algo que hay que ver para creer. La justicia evidentemente no llegó al Delta del Níger.

Falta acción, falta justicia en Kidaro Creek

Desde aquí vemos el arroyo Kidaro en Kegbara Dere. El paisaje fue completamente devastado por derrames petroleros en 2008, 2009 y 2014. El brillo intenso del sol no deja ver bien las manchas de petróleo – escalofriantes pero a la vez hermosas, serpenteando y deslizándose por la superficie del agua – hasta que estás muy cerca.

El paisaje devastado de Kidaro Creek

En 2011, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó una fulminante evaluación ambiental de Ogoniland en la que se constata la contaminación masiva provocada por el petróleo y se denuncian graves riesgos para la salud, incluida la contaminación del agua potable. El informe exigía ordenó que se llevara a cabo una limpieza exhaustiva de Ogoniland y recomendó, con arreglo a las directrices y estándares ambientales para la industria del petróleo en Nigeria (EGASPIN), que Shell se hiciera cargo de limpiar todos los derrames de petróleo, sin importar la causa. También recomendó el establecimiento de una Autoridad y Fondo para la Restauración Ambiental de Ogoniland, con un capital inicial de mil millones de dólares. Se estableció el Proyecto de Restauración de la Contaminación Petrolera (HYPREP) para llevar a cabo la limpieza, pero su avance ha sido dolorosamente lento.

La comunidad ha intentado acceder a la justicia por todas las vías posibles, incluidas entre ellas tribunales locales, nacionales e internacionales, e instituciones políticas. ¿Por qué Shell no ha hecho nada aquí entonces? El licenciado en ciencias ambientales local Eraks Kobah nos da una respuesta desgarradora: “El arroyo Kidaro no se mencionó en el informe original y por lo tanto la empresa petrolera no lo tuvo en cuenta”.

“No se ha realizado ningún estudio en este lugar”, aclaró Eraks. “Y si no se lo atiende, quienes se benefician de este medio ambiente – como los pescadores locales – seguirán sufriendo los efectos de la devastación”.

Eraks Kobah mostrando el limo fluvial en la mano, empapado de petróleo

Eraks se crió cerca del arroyo. “Varias generaciones de mi familia han pescado en este arroyo, así fue como pudimos mantenernos. Pero la generación que está creciendo ahora no podrá disfrutar de las oportunidades y privilegios que yo tuve. Me entristece ver que esto esté sucediendo”.

“Shell ha sido muy irresponsable. Supuestamente debían limpiar todos los derrames, sin importar el origen. Ya es hora de que Shell cambie su comportamiento y cumpla con la reglamentación vigente».

Durante la visita pudimos confirmar que el pueblo Ogoni está haciendo todo lo posible para que se les escuche y se tomen medidas. Es una lucha de David contra Goliat, del pueblo Ogoni contra Shell.

Eraks nos dejó un mensaje para la comunidad internacional, un mensaje que escuchamos más de una vez durante la visita:

“Es importante que la comunidad internacional nos ayude, difundiendo el mensaje de que es necesario restaurar como corresponde este lugar para que la población local pueda seguir beneficiándose de su medioambiente»:

Ya no queda más tiempo en K-dere

“Espero y ruego todos los días que yo siga vivo cuando Shell finalmente pague”.

Esto es lo que dijo el jefe Sunday Kpai de K-dere, cuyas tierras fueron devastadas durante décadas por las actividades de Shell. El jefe Sunday Kpai tiene más de 100 años de edad y sigue esperando la indemnización de casi $38 millones de dólares que le otorgó un tribunal nigeriano en 2015. Shell apeló el fallo. El jefe Sunday no es optimista con respecto al acuerdo: “La única razón por la que está apelando Shell es porque saben que todos vamos a morir eventualmente. Están esperando que todos  fallezcamos.

El jefe Sunday Kpai en su casa en K-Dere

“No le hicimos nada a Shell, pero destruyeron nuestro legado. Si muero ahora, ¿qué importancia tiene lo que diga el tribunal? ¿Quién va a recibir el dinero? Toda la zona está contaminada. ¿Es así como tenemos que vivir y sobrevivir en el mundo?

El jefe Sunday concluyó con un pedido a la comunidad internacional: “Por favor hagan todo lo posible para denunciar cómo nos está tratando Shell”.

Hambre, sed y enfermedades en Nwekol

Continuamos recorriendo paisajes inhóspitos salpicados por maquinaria abandonada y tuberías oxidadas, algunas de las cuales aún siguen goteando petróleo. Nos detuvimos en Nwekol, también conocido como el pozo petrolero 1 de Bomu, el lugar donde se construyó el primer pozo petrolero en Ogoniland, donde nos encontramos con Biakpor Gberesu, la hija de uno de los fundadores de la comunidad local.

“El crudo afecta los cultivos: cuando plantas mandioca, se muere. Por eso estamos sufriendo, tenemos hambre. No hay nada de qué alimentarse aquí».

El primero de los 52 pozos petroleros perforados en la zona se construyó en 1958. Comenzó a derramar petróleo en la década de 1990, pero no fue reparado por 15 años. Luego de un importante incendio en 2009 hubo más devastación. Shell hizo la vista gorda a todo esto.

El incendio en Bomu Manifold, en 2019

Los derrames contaminaron las fuentes de agua locales y Shell no les proporcionó un suministro alternativo. Biakpor Gberesu explica que la comunidad sufre de “tos, malaria, fiebre tifoidea”. Sus esfuerzos por atraer atención a las condiciones de salud y ambientales de la comunidad no han tenido éxito. “Se lo dicho a Shell varias veces, pero no quieren responderme”.

El petróleo se ha filtrado profundamente en nuestros suelos, aldea Bodo

La aldea Bodo está ubicada en la costa del Delta del Níger, pero a pesar de tener acceso al mar, los residuos del petróleo se arremolinan en la superficie del agua.

Barcos de pesca abandonados en la aldea Bodo

 

Allí nos encontramos con el jefe Saint Emma Pii, quien nos confirmó que los derrames petroleros de 2008 y 2009 “destruyeron totalmente el medioambiente para la agricultura y la pesca. Destruyeron todo el ecosistema». Luego nos llevó hasta las orillas del río, donde los botes de pesca abandonados hechos de madera se están hundiendo lentamente en el barro lleno de petróleo. “Este lugar era nuestro medio de sustento, aquí pescábamos y comerciábamos. Aquí vivíamos». Hace un gesto hacia el horizonte. “¿Todo esto? Lo que ven aquí eran bosques de mangle, manglares vivos. Antes de los derrames, había animales que vivían aquí: lagartos, incluso leones y elefantes”.

El jefe Saint Emma Pii, aldea Bodo

“Somos refugiados en nuestra comunidad. El hambre es nuestro nombre. No podemos comer lo que plantamos. No tenemos futuro. Nuestros hijos mueren jóvenes. Los bebés nacen prematuros. La gente muere precozmente”.

En 2012, la comunidad de Bodo entabló una demanda judicial en el Reino Unido, el país donde Shell fue registrada originalmente. Tras años de negociación, la comunidad aceptó un arreglo en 2015 por $83,4 millones de dólares estadounidenses, un 82 por ciento menos que su demanda original por $454,9 millones. No obstante, esta es una de las mayores indemnizaciones de este tipo que se ha pagado a comunidades afectadas en África, y se espera que abra la puerta a otras demandas. Según los términos del arreglo de 2015 en el Reino Unido, Shell tiene la responsabilidad de limpiar el área. Pero Shell trató de conseguir una orden judicial para evitar que los miembros de la comunidad reinicien el juicio si la limpieza no se lleva a cabo satisfactoriamente. Los intentos de Shell de silenciar a la comunidad fueron rechazados por los tribunales del Reino Unido en 2018.

“El medioambiente nos pertenece a todos. Estos derrames destruyeron todo: nuestros medios de sustento y nuestra autonomía. Mi llanto, mi dolor, mi agonía es por quienes están creciendo»:

“¿Cómo podemos ayudar?” le preguntamos al jefe Saint Emmah Piy.

“Mi mensaje para Shell es que destruyeron nuestro ambiente. No tenemos adónde ir. No tenemos medios de sustento. Por favor, en nombre de dios, que vuelvan y restauren las tierras a su estado normal».

Michael B Rejoice, una mujer de 18 años que vive en Bodo, nos dijo cómo ella y otros jóvenes han estado sufriendo desde el día en que nacieron.

“El derrame de petróleo nos afectó mucho a todas y todos los niños y niñas. Nos afectó la vista. No podemos mirar libros y leer como deberíamos. También afectó nuestra salud. La escuela de niñas en mi comunidad está cerca del río. Si vas allí, no puedes respirar bien. Respiras este petróleo”.

Gente de la comunidad de Bodo, que vive al lado del río empapado de petróleo .

 

Las niñas y niños del Delta del Níger crecen bebiendo, cocinando y lavando con agua contaminada. Comen pescado y vegetales contaminados. Sufren problemas respiratorios. Un estudio de 2017 demostró que los bebés nigerianos tienen el doble de probabilidades de morir en el primer mes de vida si sus madres vivían cerca de un derrame de petróleo antes de quedar embarazadas.

Michael B Rejoice está decidida a mejorar el futuro de las demás personas de su comunidad.

“Me gustaría ser una comunicadora de masas porque me gustaría contarle a todo el mundo sobre nuestro medioambiente, cómo mantenerlo limpio para que no nos enfermemos”. ¿Y qué dices sobre Shell?

“Le ruego a Shell que nos ayude. Que vengan y limpien el río para que los peces puedan volver. Y [que limpien] el petróleo que se ha filtrado profundamente en nuestros suelos».

La placa oficial de la limpieza del derrame de petróleo en Ogoniland

 

Mientras caminamos por la aldea Bodo, la ironía de una placa “en conmemoración de la inauguración  oficial de la limpieza del derrame de petróleo en Ogoniland” no se le escapa a nadie. Aunque está fechada en junio de 2016, la placa mira hacia los manglares y las vías fluviales diezmados, sin ninguna evidencia de limpieza a la vista. Para colmo de males, una carretera que se está construyendo actualmente para la industria del petróleo disecciona la aldea Bodo y corta el acceso de la comunidad al arroyo, lo que inhibe cualquier proceso de limpieza natural que podría ocurrir con el movimiento de las mareas.

Construccioón de une carretera para la industria del petróleo en Bodo

 

Luchar hasta obtener justicia, comunidad de Goi

Más adelante por la costa, hablamos con Eric Dooh, de la comunidad de Goi, que también espera indemnización por los impactos de tres derrames en 2008.

“Aquí había una universidad, teníamos aves de corral, una panadería, instalaciones para piscicultura, canoas que usábamos para la pesca en mar abierto. Casi todo está sepultado ahora. No hemos recibido indemnización, nada».

Eric Dooh mirando el paisaje devastado de Goi

 

La comunidad ha sido testigo de la decadencia gradual de su ambiente natural y la pérdida de la soberanía alimentaria de la población local.

“Esta agua solía estar llena de peces muy grandes. ¿Cómo sobrevivimos? Los peces pequeños de aquí están contaminados. Nuestro pueblo come pescado contaminado, bebemos agua contaminada, respiramos aire contaminado, nos alimentamos con comida contaminada y vivimos en un medioambiente contaminado”.

La comunidad de Goi hoy tiene problemas para pescar, donde antes había abundancia de peces

 

Observamos a un niño pequeño buscando peces con una red en un afluente. “Esto es doloroso. A la vista está como han bregado y bregado. ¿Vieron algún pez en esa red? No hay peces. Pero no hay ninguna otra opción. Verán que vienen todos los días a rebuscar comida en la zona para poder mantener a sus familias».

El padre de Eric Dooh, el jefe Barizaa Dooh, fue uno de los cuatro campesinos nigerianos que demandó a Shell ante la justicia en Países Bajos en 2008, junto con Milieudefensie/Amigos de la Tierra Países Bajos. En 2013, Shell fue condenada por daños y perjuicios en Ikot Ada Udo, pero no en Goi. Tras la muerte de su padre, Erick Dooh asumió el lugar de su padre en el proceso de apelación.

En 2014, Amigos de la Tierra Países Bajos descubrió a través de documentos publicados en una demanda ante un tribunal del Reino Unido que Shell le había mentido al tribunal: los documentos internos de la empresa confirman que el oleoducto en Goi no estaba debidamente mantenido y no era monitoreado adecuadamente. La demanda en Países Bajos prosigue hasta el día de hoy, y Shell continua obstruyendo la justicia en cada fase del proceso.

“Lucharé contra Shell hasta obtener justicia. Justicia es lo que quiero. Si obtengo justicia, mi pueblo obtendrá justicia. Y si no obtengo justicia, creo que la lucha continuará. Ken Saro Wiwa luchó y nos pasó la posta [de su lucha] a nosotros».

El futuro será libre de petróleo

Al viajar en auto por Port Harcourt, es difícil no pensar en todo el dinero que se genera en el Delta del Níger: pero son ganancias pasajeras que no dejan nada más que hedor, miseria y destrucción para la población local.

Al final de nuestro breve travesía por el Delta del Níger, sentimos el privilegio de poder irnos y volver al mundo donde la cruda realidad de nuestra adicción a los combustibles fósiles, que es la causa principal singular de la crisis climática mundial, permanece en gran medida oculta a la vista. Pero necesitamos que nos lo recuerden todos los días hasta que Shell rinda cuentas y las comunidades Ogoni obtengan justicia, por el bien del clima y el pueblo del Delta del Níger.

Niger Delta Shell oilspill Friends of the Earth Nigeria

Environmental Rights Action/Amigos de la Tierra Nigeria con Amigos de la Tierra Internacional en Ogoniland.

¿Qué puedes hacer?

Estamos llevando la lucha a las Naciones Unidas, donde trabajamos a favor de un nuevo tratado de la ONU sobre derechos humanos que aspira a establecer nuevas normas vinculantes para las empresas transnacionales. Este año, los gobiernos negociarán un borrador para cerrar las brechas en el derecho internacional y brindar justicia a las víctimas de delitos empresariales transnacionales, como los cometidos en Nigeria. Puedes seguir nuestro trabajo a favor de un tratado vinculante en la ONU.

Súmate a nuestra demanda judicial para #Stop Shell: Actualmente hay más de 1000 demandas relacionadas con el clima en todo el mundo. en 2019, Amigos de la Tierra Países Bajos inició una demanda judicial contra Shell por haber causado el cambio climático.

Sigue a Environmental Rights Action/Amigos de la Tierra Nigeria, que está haciendo un trabajo inspirador con jóvenes en torno a la energía renovable. Están desafiando la creencia, sostenida desde hace mucho tiempo, de que la única manera de que los nigerianos logren crecer y escapar de las garras de la pobreza es a través de la industria del petróleo y el gas, tanto legítima como ilegal (como la refinación artesanal de petróleo y el robo de petróleo).

Como explicó Michael Karikpo:

“Queremos demostrar que hay un mundo de oportunidades si se quedan en la escuela, estudian y piensan en soluciones energéticas que no causen el nivel de devastación y contaminación que les afecta a ellas y ellos y a sus comunidades a diario. Nuestro objetivo principal es que uno o más de los estudiantes a quienes les presentamos estas ideas desarrollen la energía limpia y renovable del futuro, respetuosa con el medio ambiente y que le haga frente al calentamiento global pero consiguiendo al mismo tiempo que la energía sea accesible para tod@s como derecho básico».

Un equipo de Amigos de la Tierra Internacional visitó el Delta del Níger en noviembre de 2018. Todas las imágenes © Amelia Collins/Amigos de la Tierra Internacional.