El 12 de noviembre, la Confederación Sindical Internacional (CSI) y Amigos de la Tierra Internacional llevaron a cabo un evento conjunto durante la COP23 en Bonn para debatir sobre la necesidad de una transición justa. Ambas organizaciones exigen justicia climática y una transición justa a nivel mundial que proteja los derechos y medios de sustento de los trabajadores: un plan para el planeta y un plan para los trabajadores y sus comunidades.

Durante la reunión, representantes de movimientos ambientales y sindicatos de todo el mundo hablaron sobre su visión común para hacer frente a la crisis climática y garantizar una transición económica que sea justa para los trabajadores afectados y sus comunidades.

Entre los oradores internacionales del evento hubo representantes de Nigeria, Australia, Sri Lanka, Filipinas, América Latina y Europa.

Con referencia a la necesidad de medidas urgentes, Alison Tate, directora de política económica y social de la CSI, afirmó:

«Estamos en una carrera contrarreloj para estabilizar el clima. Si no hacemos algo de forma inmediata, los impactos sobre la vida de la gente, sus medios de sustento y su prosperidad serán calamitosos.  Compartimos el reclamo de Amigos de la Tierra a favor de una transición justa. Podemos perder la batalla contra el cambio climático con consecuencias terribles para todos los trabajadores y sus comunidades o podemos hacer algo de forma inmediata para garantizar un clima estable con trabajo decente, prosperidad y desarrollo para todos.»

Alison Tate, directora de política económica y social de la CSI (derecha) y Karin Nansen, presidenta de Amigos de la Tierra (izquierda)

La presidenta de Amigos de la Tierra Internacional, Karin Nansen, sostuvo:

«Para nosotros, como Amigos de la Tierra Internacional, una transición «injusta», una que deje a los trabajadores y trabajadoras a su propia suerte, abandone a las comunidades a la decadencia posindustrial y profundice las desigualdades es inaceptable. Es asimismo inaceptable transitar hacia «empleos verdes» que son precarios, con bajos salarios y escasos. La transformación debe estar centrada en los pueblos, debe ser democrática y estar fundamentada en los derechos conseguidos con mucho esfuerzo por los trabajadores y las comunidades. Esto significa que las comunidades y trabajadores que dependen del carbono no deben ser obligados a asumir los costos del cambio. No se trata solamente de cambiar la tecnología; la transformación debe resolver las fallas sistémicas del sistema energético actual.»

Ambas organizaciones reclaman una transición justa de las economías locales y nacionales hacia un sistema de energía renovable, que nos aleje de las prácticas económicas de explotación y aborde las necesidades y derechos de las comunidades vulnerables.

En el evento se destacó la importancia de fortalecer el poder de los trabajadores. Amigos de la Tierra Internacional y la CSI trabajan juntos para fortalecer el movimiento de trabajadores y las comunidades afectadas por el cambio climático. Los trabajadores, sus comunidades y otras comunidades vulnerables están uniendo esfuerzos para exigir una transición que sea lo suficientemente rápida, lo suficientemente profunda y lo suficientemente justa para lograr la justicia climática.

En una transición justa, los ciudadanos están involucrados en la toma de decisiones. Una transición justa coincide con el deseo de los pueblos a controlar su propio medioambiente, por ejemplo mediante la generación de su propia energía de forma local, o la elección de alimentos cultivados en la región. Una transición justa aumenta la capacidad de los pueblos y las comunidades a retomar el control de sus propias vidas.

Nansen concluyó:

Demasiado a menudo se ponen los intereses de los trabajadores en contra de los de los activistas ambientales, cuando en realidad compartimos fundamentalmente la necesidad de un planeta donde se pueda vivir y de sociedades basadas en la justicia ambiental, social y económica. Estas crisis planetarias son impulsadas por modelos económicos y de desarrollo insustentables y la concentración del poder por sobre los bienes y servicios energéticos en manos de unas pocas personas adineradas.

En una entrevista con Radio Mundo Real, dipti Bhatnagar afirmó,

«Cuando pensamos en un futuro energético distinto, un futuro soberano en términos de energía, debemos poner a los trabajadores de nuestro lado por un planeta vivo».

NOTAS

Amigos de la Tierra Internacional es la red ambiental de base más grande del mundo, con 75 grupos miembros nacionales de todo el mundo y 2 millones de seguidores a nivel mundial. www.foei.org

La CSI representa a 181 millones de trabajadores en 163 países y territorios y tiene 340 afiliados nacionales: www.ituc-csi.org

«Los Estados y las empresas reprimen a las personas que luchan por el acceso a los recursos naturales, los pueblos indígenas y las minorías étnicas, las mujeres rurales y muchos más».