Mientras que las empresas transnacionales eluden toda responsabilidad por su papel en la crisis climática, una sentencia de un tribunal suizo bien podría marcar un punto de inflexión.

Los/as residentes de la isla de Pari, en Indonesia, han decidido presentar una demanda contra Holcim. Su demanda se centra en la contribución del mayor fabricante privado de cemento del mundo a la crisis climática, la cual pone en peligro su modo de vida y el de las generaciones futuras. Esta es solo la segunda vez en la historia que un tribunal ha considerado admisible una demanda presentada por residentes de un país del Sur Global contra una empresa transnacional (ETN) de un país del Norte Global; el otro caso fue el de un agricultor peruano contra el gigante energético RWE.

Pari Island 2

Los/as residentes de la isla de Pari se encuentran en la primera línea de los impactos de la crisis climática

Ubicada cerca de Yakarta, la capital de Indonesia que se verá obligada a reubicarse durante la próxima década debido, en parte, al aumento del nivel del mar, la isla de Pari es uno de los lugares del mundo donde los efectos del cambio climático se sienten con mayor intensidad, tanto en tierra como en el mar.

Las comunidades locales enfrentan una grave erosión costera: el 11 por ciento de la superficie terrestre de la isla ya ha quedado sumergida por el mar. Los daños por las inundaciones causadas por las mareas también se están agravando, y viviendas que antes estaban a salvo ahora se inundan varias veces al año.

Además, los/as residentes ya no pueden obtener recursos suficientes del mar, ya que el aumento de la temperatura del agua provoca bajos rendimientos pesqueros y afecta la producción de algas marinas. Si bien hace unos años casi todos los hogares de la isla de Pari se dedicaban al cultivo de algas marinas, hoy en día solo cinco granjas siguen luchando por sobrevivir.

Emprender acciones legales contra Holcim como una cuestión de justicia y supervivencia

Para proteger la isla de la erosión y hacer frente a las olas que causan las inundaciones, las comunidades locales han intensificado sus esfuerzos de plantación de manglares, un proceso largo y laborioso. Si bien estas plantaciones son efectivas, siguen siendo insuficientes.

Por encima de todo, los/as residentes de la isla de Pari desean que su tierra se mantenga habitable para ellos/as y las generaciones futuras. Hasta la fecha, han tenido que financiar por su cuenta las medidas para proteger su isla —en particular, los manglares—, a pesar de que la contribución histórica de la isla de Pari al calentamiento global es insignificante.

Es por eso que Asmania, Arif, Mustaghfirin (Bobby) y Edi, residentes de la isla de Pari, han decidido presentar una demanda contra Holcim, que se mantiene como una de las empresas con mayores emisiones del mundo.

Sus reclamos son sencillos: Holcim debe reducir sus emisiones de CO₂ en un 69 por ciento para el año 2040 en comparación con las emisiones de la empresa en 2019, a fin de limitar el daño causado por el calentamiento global en el futuro; y también la empresa debe asumir su responsabilidad e indemnizar a los/as residentes de la isla de Pari por el daño que ya han sufrido, así como contribuir a las medidas de adaptación para proteger la isla.

Holding the line against the melt. Credits: Philippe Audi-Dor @philaudidor

El fallo del tribunal suizo constituye un paso importante hacia la justicia climática y ambiental.

La demanda contra Holcim se presentó en el cantón suizo de Zug, donde la empresa transnacional tiene su sede.

La campaña cuenta con el apoyo de Swiss Church Aid (HEKS), WALHI / Amigos de la Tierra Indonesia, el Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR) y Amigos de la Tierra Internacional (ATI). Los/as co-demandantes viajaron a Suiza para una audiencia inicial el 3 de septiembre de 2025. El 22 de diciembre, el Tribunal Cantonal de Zug finalmente dictó un fallo histórico: la acción legal interpuesta por los isleños ha sido declarada admisible.

La sentencia del tribunal permitirá que se examinen los fundamentos jurídicos de este caso. En su decisión, el tribunal señala que “cada contribución individual es esencial en la lucha contra el cambio climático”, y que “el hecho de que otros se comporten de la misma manera no legitima un comportamiento dañino”.

ATI también ha apoyado a la comunidad de la isla de Pari para crear un mural con el mensaje “Jangan Tunggu Kami Tenggelam” (“No dejen que la isla de Pari se hunda”). El mural se ha difundido a nivel mundial a medida que los grupos miembros de ATI se solidarizan con los/as habitantes de la isla, desde Suiza hasta la India, Australia y más allá.

Esta demanda histórica contra Holcim rompe con la impunidad de la que gozan las empresas transnacionales. Al llevar su caso ante un tribunal suizo, los/as residentes de la isla de Pari, con el apoyo de ATI y nuestros aliados, están demostrando que la justicia climática se construye a través de acciones concretas y colectivas centradas en la justicia. La campaña liderada por Asmania, Arif, Bobby y Edi nos recuerda que las comunidades más afectadas cuentan con la solidaridad internacionalista de nuestra federación y con el poder popular para exigir responsabilidades a los contaminadores, en este caso en un juicio cuyo resultado podría redefinir los límites de la responsabilidad climática.