La conservación es un tema candente, sobre todo hoy, a la luz de la actual crisis de la biodiversidad. Es un tema primordial en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), donde las áreas protegidas forman parte de las negociaciones para un nuevo marco global de biodiversidad.

La diversidad de ecosistemas, especies y recursos genéticos es la base de la vida; no podemos vivir sin ella. Pero la actividad humana está reñida con la biodiversidad, debido a una espiral de consumo y crecimiento cada vez mayor y a una explotación cada vez más fuerte de los recursos y los hábitats naturales. Las áreas protegidas pueden ser, y en algunos casos son, una fuerza para el bien, pero muchas interpretaciones son irreversiblemente perjudiciales para la biodiversidad y para las propias personas que la protegen.

En este documento de posición esbozamos el modelo y las condiciones necesarias para garantizar que las áreas protegidas den lugar a un sistema de conservación mejor que el actual. Un enfoque de la conservación basado en los derechos que realmente proteja la biodiversidad y los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales.